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¿Evita Domesticada?

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-Por el Dr. Gustavo A. Benalal

Siempre he sostenido que el Peronismo es gustoso de los relatos épicos y sus figuras son heroicas, lo lleva en sus genes y que poco o nada le interesan los medios cuando de lograr sus fines se trata.-
Al leer un artículo periodístico que comentaba el libro “Evita y Yo” lo que motivó su lectura, se denuncia que ni el pensamiento ni la memoria de Evita parece haberse respetado, con tal de lograr sus fines que no eran otros que los de enaltecer a su líder o que se menoscabara su figura.- Voy al grano.-
En 1951 Buenos aires vio nacer el mítico libro “La Razón de mi Vida” firmado por María Eva Duarte de Perón – Evita – de la autoría del periodista español Manuel Penella de Silva.- El hijo del autor – Manuel Penella Héller – quiso dar a conocer su verdad histórica en el libro «Evita y Yo» (edit. Emece 2019).-
En dicho libro se denuncia el obligado silencio guardado por su padre por sus responsabilidades diplomáticas, quien no habría podido expresarse libremente ni hacerlo con Eva, por presiones.-
Recién ahora nos enteramos que los argentinos han tenido que conformarse con vaguedades, inventos maliciosos, mescolanza de verdades y elementos fantásticos. El mismo Penella de Silva explica su relación con Evita y el alcance del proyecto para el que lo convocaron, que se convertiría en best sellers. Habla de la existencia de dos «Razón de mi Vida», la original cuya copia dactilografíca dice tener en su poder y la oficial, resultado de la poda y censura, injertos y manipulaciones de Raúl Mendé, ministro de Perón.- Hecha una lectura comparativa resulta que Mendé tergiverso y eliminó una tercera parte del original y graves discrepancias entre las versiones.-
Como dijera el cura Benítez – confesor de Eva – la «Razón de mi Vida» oficial fue leída por millones de argentinos/as pero no por Evita.-
El borrador original parece tener anotaciones de Eva, aclaraciones de puño y letra mientras que el oficial al decir del cura Benítez se hizo solo para complacer a Juan Domingo Perón.-
Luego de la Revolución de 1955 al allanar la Editorial Alea (Bouchard 722 Caba), se encontró un recibo firmado por un tal Penella de Silva en el cual manifestaba haber recibido cincuenta mil pesos, como había informado Carlos Aloe (Gobernador de Buenos Aires), como retribución por el manuscrito La Razón de mi Vida.- Su dudoso origen puede verse comprometido por la imagen negativa que en la época se pretendía del Peronismo.-
La versión oficial y apócrifa ignoró el impulso feminista y humanitario que justificó la creación del libro, pues Mendé y sus apreciaciones sobre el papel de la mujer parecen calcadas del abecé fascista – según el cual la mujer debía permanecer sometida al hombre, justo la que Evita quería eliminar y liquidar.-
El libro oficialmente fue presentado en 1951 en los salones de Editorial Peuser (Florida 750 CABA) con la presencia de Perón mientras que la firmante Evita no pudo asistir debido a su enfermedad.- Su éxito fue algo nunca visto.-
Fallecida Eva el libro fue impuesto de lectura obligatoria en las escuelas y ascendió a la categoría de testamento político.-
La versión oficialista era repugnante para Penella de Silva, pues llegaba a comparar a Perón con Jesucristo.-
La versión original contiene elogios a Perón – lo que claramente implica que Evita carecía de pretensiones de ponerse por encima de su marido.- El original dice que Evita actúa bajo el patrocinio de Perón, que ambos eran una pareja unida, y lo elogia y cito: “jamás supe lo que era un hombre hasta que conocí a Juan Domingo Perón”.- Pero todo ello le pareció insuficiente a Mendé y al Capitán Gobernador Aloe.-
Mendé convierte a Perón en un cóndor, lo sitúa en el linaje de Alejandro Magno, Cristóbal Colon, Napoleón y San Martin; y al parecerles poco, lo eleva al nivel de los grandes filósofos y fundadores de religiones, trayendo a colación “el caso de Belén” (Cisjordania, Israel) que de creerles se había repetido en Argentina al surgir el Peronismo.-
Pero lo que parecía molestar a los alcahuetes es la incapacidad de Evita para tolerar la injusticia social.- La versión original dice: “Y así anduve bastantes años creyendo que hay ricos como hay árboles y que hay pobres como hay pasto.- Huelga decir con qué repugnancia y con cuanta resistencia me fui imponiendo de esta dimensión de la injusticia social por la que se explica que el rico es rico y lo será siempre más, porque explota al pobre haciéndole producir al máximo y remunerándole “tan bajo como puede”.-
Mendé en su versión trucha – que se transformaría en la oficial – corta y elimina la referencia a la injusticia social y sus implicancias como así también el concepto de explotación, como también la idea de que gracias a esa explotación, se obligaba al pobre a producir al máximo remunerándolo tan bajo como puede, el rico es rico y la será cada vez más.- Por el contrario Mendé en su versión trucha y oficial se contenta en señalar que Evita tenía 11 años cuando un obrero le abrió los ojos sobre la realidad social, haciéndole ver que la pobreza se debe a que los ricos son excesivamente ricos.-
En el original Evita descubre por sí misma que la pobreza no es natural y nada dice sobre su edad.- Leo: “Yo nunca tuve por natural ni por aceptable siquiera, el estado de injusticia (social) en que vivía mi país. Por eso reaccionaba como alérgica a todas sus manifestaciones que hube de sufrirlas por mí y por los otros.- Y por eso, el hilo de mis preocupaciones perennes, ese hilo en el que se descubre el carácter de lo que la criatura humana ha venido a hacer a este mundo, tenía que conducirme, de por fuerza, a la lucha por la justicia social redentora de los despojados”.-
Este párrafo es reescrito en la versión oficial de Mendé y le añade cierto toque de misterio a la incompatibilidad de Evita con la injusticia social, de tal forma que si uno lee el original simpatiza con Eva y la comprende con naturalidad pero si uno lee la versión de Mendé apócrifa y oficial no ocurre lo mismo.-
Según ambas versiones las propuestas de los movimientos obreros tradicionales (comunistas, anarquistas y socialistas) no atrajeron a Evita, reacia a las formulaciones de otras épocas y de otros países.- La lectura de la prensa adicta que difundía sus ideas la alejó de esos movimientos.-
En este punto las versiones se aproximan sin llegar a coincidir.- Leo el original de Penella de Silva: “Venían a decir que había que arreglar el mundo de pies a cabeza de acuerdo con fórmulas inventadas por hombres ya desaparecidos, que esto lo iban a hacer otros hombres (comunistas, socialistas, anarquistas) de esta o aquella nación, y que al final también ese orden alcanzaría por fin a nuestra patria…”.- “Frente a esto me gritaba mi sentido común que las revoluciones tienen que ser caseras – y cuanto más caseras mejor – con doctrina propia inspiradas en los problemas a la vista y no en complicadas teorías económicas y – en fin – que tenían que ser patrióticas o nacionales, como el propio pueblo a redimir”.- Mendé en la versión oficial elimina las referencias a socialistas y comunistas.-
Ambas versiones coinciden en afirmar que Evita vive un periodo de espera antes de vislumbrar su misión, su propio camino revolucionario.- Ajena a toda militancia, Evita estaba resignada a su alergia a la injusticia social.- Así hasta que se produjo el despertar revolucionario del pueblo argentino, al aflojarse – cito el original de Penella de Silva – “los lazos imperialistas sujetaban el falso orden en que vivía el país, dejando a los oligarcas argentinos sin la protección que siempre tuvieron y sacando a flor de piel de la nación los síntomas del mal funcionamiento y enfermedades crónicas que padecía”.- Siempre según la versión de Penella de Silva – “ya despiertas las exigencias revolucionarias del pueblo y las suyas propias – Evita conoce a Perón”; “entendiendo que es el hombre capaz de dominar el incendio sin ahogarlo y de canalizar su preciosa fuerza con inteligencia”.- Siempre siguiendo el original, Evita une su destino no solo con Perón sino con sus ideas, con su proyecto político.-
Por el contrario, la versión oficial que se conoce busca la justificación en el amor, y este le habría encomendado un papel secundario cuando preso le pide que vele por sus seguidores.- Mendé la pone en ridículo – en la versión oficial – al citarla como fascinada por esa misión cuando ella era apenas una mujercita que solo sabía quererlo y nada mas.-
Existen otras contradicciones y aparentes trucadas pero las citadas las considero suficientes.-
No soy un fanático evitista pero goza de mis respetos; se del cariño que despierta en ciertos sectores, por lo que me remito a transcribir la denuncia que afecta su memoria.-

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