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Facundo Alvanezzi dialogó con Bacap

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El formador de futbolistas, con más de diez años de carrera en Europa, dialogó con Bacap sobre la importancia de ser un “docente del fútbol” y preparar a los futbolistas para la vida, no sólo la competencia.

Por Manuel Straccia.

El fútbol es esa pasión de multitudes que enamora a varios desde muy temprana edad. Esos niños que sueñan con ser grandes futbolistas y jugar profesionalmente, necesitan de una formación adecuada para llegar a la élite y para afrontar las frustraciones que puede suponer no hacerlo.
Un buen formador debe, entre otras características, afrontar su labor con compromiso y ser más que un entrenador. El caso de Facundo Alvanezzi, oriundo de Bragado pero marplatense por adopción, es el de un docente de fútbol que surgió de la ciudad para emigrar a importantes instituciones europeas.

¿Cómo iniciaste tu carrera de formador y cuándo surgió la posibilidad de irte a Basilea?
–Mi periplo itinerante de formador incipiente comenzó en el año 1999 luego de haberle puesto punto final a mi carrera de futbolista. Me inicié en una escuela de fútbol que desembocó en dos clubes muy importantes para mí, Cadetes de San Martín en primer lugar y Aldosivi como compensación a mi continua evolución en Mar del Plata.
En el año 2007 surge la posibilidad de subir mi rango calificado en mi formación a través de un llamado de un gran amigo y mentor (Néstor Subiat) scout del Basilea FC, para realizar un campo de perfeccionamiento que a posteriori, se transformaría en mi mayor contribución a la formación a nivel internacional. Rescato de esos maravillosos años, la posibilidad concreta de viajar por el mundo aprendiendo y capacitándome cómo un embajador de mi Bragado natal, y mi ciudad adoptiva, Mar del Plata.

En el deporte siempre se habla de referentes, ¿qué formadores te han inspirado o de quienes has aprendido más?
–Existen formadores en su integralidad que se transformaron en señores Entrenadores y otros que siguen abrazando la formación como ejemplo a seguir. Tengo grandes referentes mundiales que enriquecen mi bagaje cultural y deportivo con exquisita sabiduría.

Ellos son, por citar algunos, César Menotti, Jorge Valdano, Marcelo Bielsa, Francisco Maturana, Óscar Tabárez, de nuestro continente. Más en profundidad, Pep Guardiola, Mauricio Pochettino y Maestros de la formación del joven futbolista con sobrada capacidad cómo, Pablo Blanco del Sevilla FC, Guillermo Amor del Barcelona FC, Marco Otero del Valencia CF y Albert Puig del continente Europeo. Todos los citados aquí son mi biblioteca universal de aprendizaje universal, son mis cultores del fútbol mundial. Ellos son mi fuente de inspiración contínua.

El fútbol en Europa
¿Cómo es el trabajo en Europa a comparación de Sudamérica? ¿Es posible aplicar la metodología europea en Argentina? O en Mar del Plata incluso. Se me viene a la mente lo que intentó trabajar Diego Milito en Racing y finalmente tuvo que irse por disputas dirigenciales de no acompañar con dinero ese proyecto.

–El trabajo hoy en día se ha universalizado y la gran cantidad de información calificada y existente, nos da la posibilidad de interrelacionarnos con entrenadores de todo el mundo.

Lo que siempre destaco y celebro es que la calidad de los formadores europeos es la que marca la gran diferencia. Estoy convencido que la metodología argentina, de seguir evolucionando con formadores que den la talla, no tendrá en poco tiempo que envidiarle nada a nadie. Es más, nuestra capacidad creativa es reconocida en el mundo entero y yo soy prueba fiel de ello.
Defendí y defiendo la estirpe vocacional de los formadores argentinos con mucho orgullo y admiración. Soy un producto del potrero que alcanzó la élite. Por ello digo con sentido de pertenencia que la metodología europea encaja perfectamente en Argentina y en Mar del Plata en tanto y en cuánto, respetemos los tiempos naturales de evolución y creatividad que sólo el futbolista y el formador argentino posee cómo recursos unánimes de proyección a futuro. Todo lo podemos lograr con un dejo de humildad para trabajar en equipo, si hacemos ello, el fútbol argentino no tiene ningún límite.

–Tu enfoque siempre fue como el de un docente en el aula. La formación del futbolista imagino que no debe centrarse sólo en el fútbol, ya que son pocos los que llegan al profesionalismo. ¿Cómo encaras ese aspecto y cómo debe afrontarse la frustración?
Siendo la docencia para mí un aula a campo abierto donde me manifiesto con total libertad, me centré en los valores formativos como inducción de la vida real orientada en la continuidad futura independiente de si llegaba él futbolista o no. El entramado deportivo es excesivamente complejo y alcanzan el objetivo un porcentaje extremadamente bajo, por ello mi inquietud para qué se preparen para la vida.
Desde el momento que estoy delante de un grupo de seres humanos que juegan al fútbol, mi mensaje es que el fracaso no debe deteriorarles los sueños, puesto que el tránsito que recorran debe ser gestionado con sus propios intelectos que los pondrá a resguardo de proposiciones fuera de contexto. Para ello me preparo todos los días y pongo a prueba mi capacidad instructiva para educar comprometidamente con ellos, personas que sueñan con ser futbolistas que de no lograrlo, serán cultures retransmisores de nuevos sueños a las generaciones futuras.

Alvanezzi y el fútbol en la actualidad
“El fútbol mundial es un mosaico artesanal de ideas viejas y contemporáneas que se van recreando, transformando y modificando entre todos los continentes. Ahora es aleatorio la competición vertiginosa entre Sudamérica y Europa por ser los mejores”, comenzó a esbozar Alvanezzi una pregunta sobre la comparación entre el fútbol “de acá” y el “de allá”.
Para un conocedor de ambos mundos, puede asegurar que en ambos continentes se vive y juega diferente. “Está fantástico que así sea, ya que no existe comparación más relevante que cuándo se compite para la gloria se deja en evidencia cómo vivimos.
Destaco de nuestro querido país un fútbol distinto, de mucha personalidad, de gran prestigio innovador, de una técnica depurada que debemos recuperar, de un juego colectivo que debemos proponer, y de una mentalidad de equipo que debemos construir. Por lo demás, somos futbolísticamente hablando un país cautivo de nuestros egos internos qué cuándo salimos fuera, somos el plus de los equipos que en mérito representamos”; expresó.

En su trabajo en Aldosivi
–El contexto es de pandemia… y parece que los futbolistas tampoco se cuidan mucho y los contagios opacan la actividad, aunque también permiten que los juveniles empiezan a tener lugar. ¿Qué análisis podes hacer sobre eso?
Los grandes pensadores mundiales como Albert Camus, Aristóteles, Platón y tantos más, advirtieron certeramente como los egos marginales individuales iban a ser la peor pandemia Mundial. Adhiero plenamente que la pandemia siempre ha sido contemporánea con otras connotaciones.
Los contagios son la consecuencia de la individualidad que no tiene compromiso como sociedad, para mí, nunca la tuvo. El fútbol no es la excepción a la regla, creemos que jugando distraemos al mundo, cuándo el mundo no se puede permitir jugar y mucho menos con la salud. Hoy mi homenaje va para toda la invalorable gente de la salud, son los artífices de que tengamos esperanza, el fútbol debe esperar su turno para actuar y comprender que la vida no es un juego, es un derecho divino de Dios para vivir en sociedad.

Escribir y más
–Me comentaste que estabas escribiendo mucho… ¿Qué estás escribiendo? ¿Cuáles son tus pensamientos actuales con respecto al fútbol?
En este tiempo tan convulsionado lleno de responsabilidad compartida, me encuentro escribiendo mucho y analizando la banalidad superficial con qué tomamos nuestras propias decisiones. Estoy en una profunda introspección donde mis valores están en primer lugar, atiendo cuestiones vinculadas con mi oficio pero no voy más allá del minuto a minuto.
El mundo en su celeridad nos empuja a creer que habitamos un lugar paradisíaco cuando no lo es, o sí, tal vez lo hemos destruido por siglos, y hoy nos llega la factura con una pesada carga de mortalidad. Y en relación al fútbol dejo que mis pensamientos sobre un mañana mejor esté garantizado por la excelencia de la salud para volver a intentar ser lo que fuimos, niños y jóvenes disfrutando de un juego.

– Ya hace un tiempo estás en Mar del Plata, sé que sos un pensador del fútbol y nunca frenas. ¿Qué planeas para el futuro?
Mis planes y proyectos educativos para el futuro es la buena intencionalidad de armar una Academia Formativa en Mar del Plata, que sea extensiva a toda la sociedad y replicarla en sitios que nos autoricen a multiplicar el conocimiento compartido. Es el legado educativo y deportivo que intentaré plasmar con un gran equipo humano y profesional que se está gestando para dar fe, que con mucho esfuerzo, compromiso, humildad, respeto y valores, todo se puede lograr. En ello estamos afinando detalles para colocar a Mar del Plata en el mundo y que todos sean partícipes. ‘Lo épico no es individual, lo colectivo es siempre la razón de lo épico’.

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