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Frase: Los seres humanos como las calandrias, somos de sufrir mucho el encierro

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Apuntes ante la necesidad de cuidarse de males mayores…
-Palabras dirigidas, en especial, a la juventud que cree que nada puede pasarle…

Es posible que sea verdadero: Los jóvenes son casi-inmortales… Ocurre que el mal, si les toma a ellos en forma leve, puede transformarse en GRAVE para la gente más grande, por ejemplo, padres, tíos, abuelos… No hay que ser egoístas y pensar en los demás…
Se trata de salir un rato y tomar una cerveza y vuelta a casa… Es que después de la tercera “vuelta”, se termina la salida inocente y se transforma en fiesta que multiplica duración y participantes…

La historia que muchos conocen por haber estudiado, registra muchos males que han exigido aislamiento. Frente a guerras con millones de muertes y de fenómenos naturales de gran magnitud, el Coronavirus puede ser una inocente prueba a cumplir. No subestimarlo, tampoco. Es que la gente MUERE por ello y, muchas veces, se trata de seres queridos y vecinos.
El organismo humano crea mecanismos de defensa frente al virus enemigo. Como eso no es suficiente, es que se ha desatado la “batalla por las vacunas”. En este caso, la humanidad que suele fabricar armamentos, optó por dedicar todo su esfuerzo en procura de salvar vidas. A los médicos, científicos, enfermeras, hay que ayudarlos. Ellos llevan largos meses trabajando por llevar alivio a semejantes de todos los credos e idiomas.
A ustedes, los jóvenes, se les pide, apenas, un poco de CUIDADO. No hacer todo más difícil, arriesgando la salud y propagando nuevos males. No es capricho el aislamiento, ni barbijos, ni lavado de manos. Apenas una contribución para encontrar, por fin, el regreso al sol…

VVVVVVV

LA CALANDRIA
Poema de Fernán Silva Valdés

-Calandria, dicen que estando cautiva, es capaz de morir de tristeza.

Calandria de los campos que tienes la querencia
sobre la cumbrera de un rancho caído;
cada vez que cantas vuela de tu pico
una onda hecha música del alma de América.
 
En el monte hay muchas iguales a ti;
ellas me despiertan al venir el día;
pero en la cumbrera siempre estás tú sola:
yo no sé si eres otra
o eres la misma…
 
Tu canto es salvaje porque está impregnado
de selva nativa;
tu voz es salvaje pero es femenina;
cada vez que te oigo cantar
me parece que pena una india.
 

Calandria de vincha charrúa
que has hecho querencia sobre la cumbrera;
¡Yo no sé por qué causa siempre eres la única;
yo no sé por qué causa siempre eres la hembra!
 
Como las campesinas
en los ranchos clásicos
se peinan cantando
muy de mañanita:
calandria nativa,
peinándote un ala cantas todo el día.

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