Parece que fue ayer y por eso cada día una cortina de penas me nubla los ojos. Es reflejo de la despedida que fue, pero no pudo ser.
También estoy en deuda con la despedida de los viejos a quienes cada día extraño más. 730 días transcurridos desde que partió la abuela y que tiene su lugar en la mesa simbólicamente, porque ese ha sido su espacio y lo sigue siendo. Es que no se ha ido y por eso seguimos aquí a la espera del reencuentro.
Fueron 58 años de vida juntos, en las buenas y no tanto, con tres hijos, siete nietos y un bisnieto que la bisabuela pudo tener en sus brazos.
Bragado ha sido su lugar enseguida… el espacio terrenal que sigue albergando a la familia.
La Flia. es nuestra manera de seguir, de pedir perdón, de asegurar que nunca defraudó la confianza.
Esta ha sido la vida para La Calle, un oasis en la búsqueda de los días por venir. Sumando amigos y tratando de no perder los antiguos conocidos. Son alimento para el alma cuando hay flancos doloridos.
Hoy es día para escribir algo, aunque hubo dificultades en el camino. Gracias a los que ayudan de aquí y de lo alto a quienes rezamos por las noches.

(Bragado 23-06-2022)

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