Por Aldana Barros
“Estado ausente, riesgo permanente”

El pasado domingo, todos los argentinos nos encontrábamos celebrando el triunfo de la selección Argentina, pasando uno de los momentos más importantes de nuestra historia, pero una vez más, la realidad nos despierta, y nos encontramos, con una menos, otra piba menos.
Sofía Sosa era una joven de 22 años, que residía en la ciudad de Córdoba, se preguntarán por qué utilizo la palabra “era”, y es porque fue asesinada, asesinada por su ex pareja, quien la acosó durante meses diciéndole que la iba a matar.

El todo tenía controlado, el día lunes por la madrugada esperó que volviera de los festejos tras el triunfo, para matarla.
La joven fue asesinada delante de su hijo de 4 años, cómo también de su actual pareja. Todo fue muy rápido, el femicida la sorprendió, y la apuñaló, también hirió al novio de Sofía, quien salió en búsqueda de ayuda pero cuando lo consiguió ya era demasiado tarde.
Su cuerpo fue hallado junto al botón antipático que le había suministrado la justicia a raíz de las reiteradas amenazas recibidas. Sofía presionó el botón, logró activarlo, pero cuando la policía se acercó ya era demasiado tarde.

Una vecina escucho ruidos, por lo que salió y encontró el cuerpo junto al niño; José Luis Gómez, su asesino, ya había escapado, pero fue detenido horas más tarde.
La madre de la víctima mencionó “la amenazó de muerte, desde el domingo pasado la venía amenazando, tengo los audios, los mensajes, todo. Le tendrían que haber dado una custodia” y ahora, ya es tarde, una vez más.
Una vez más lloramos a una compañera, una vez más una familia queda destrozada en manos de un asesino.
Sólo exigimos justicia por Sofía, justicia por todas las que ya no están, no olvidemos su nombre.
¿Hasta cuándo vamos a vivir así? BASTA.

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