Press "Enter" to skip to content

La Calle

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

La frase de hoy: “Un poco de calma con orcas y pingüinos en la Península de Valdés…”.

El país ha vivido una larga semana de mucha tensión, por desencuentros en el seno del gobierno nacional que, por supuesto, alcanzó a todos los habitantes. Aunque no todos con la misma categoría, viajamos en el mismo barco…

Vvvvvv

Como un remanso calmo en medio de las tensiones, llegaron imágenes de las orcas con sus crías, en una zona especial de la Península de Valdés. Allí llegan cada año, en la etapa de dejar de amantar a sus hijos e iniciar una nueva etapa en sus vidas acuáticas…

Vvvvvv

Los pingüinos son habitantes de la misma región y, en la noche del viernes, los mostraban reunidos a la luz de la luna, en medio de arbustos y luciendo sus “trajes” que parecen de etiqueta, con el pecho blanco…

Vvvvvv

La Calle agradeció el mensaje pacificador del programa que conducen José Bianco y “Matute” Bertolotti. Uno estaba en el lugar y su compañero en el estudio, ya cerca del inicio del día sábado. Los animales, en general, viven su mundo, alejado de los apuros urbanos del tránsito y los acontecimientos cotidianos. A través de las fotos se advierte que viven la alegría de estar en lugares que les permiten disfrutar de la libertad…

Vvvvvv

Gracias al fútbol cuyo regreso celebramos, nos acercamos a los pobladores de los Cuarteles. Ayer, por ejemplo, La Calle habló con “Cholo” Mintegui, que brindó detalles de los partidos jugados en Warnes. Sportivo fue local y, en segundo turno jugó Comodoro Py.
Lástima no tener alas para volar hasta esos lugares y mirar todo desde la altura… El poema que se publica está dedicado a los pueblos chicos, donde suele estar el secreto de la felicidad, esa que nosotros buscamos por las calles del centro…

MI PUEBLO CHICO

Qué suerte que es chico mi pueblo
la gente ni sabe que existe
Se esconde trepando a los cerros,
perdido y solito a lo lejos
los cercos, blancos madreselva
los ranchos de paja y adobe,
el verde del álamo alto
y el sauce que besa la tierra.
Qué pocos conocen el canto
del agüita clara del arroyo
que baja por las sendas quebradas
trayendo frescor de lo alto
Que nunca encuentren tus senderos
los pasos de gentes de afuera,
es nuestro el olor del poleo,
el tomillo, el azahar y la menta…

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin