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La Calle

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La frase de hoy: “Es bueno volver a los tiempos de la infancia, aunque queden lejos”.

Eran días de la Primera Comunión, cuando nos ponían un moño blanco en el brazo derecho y los viejos trataban de hacernos sacar una foto… Por allí anda la postal, en cuyo interior, la vieja –querida mamá-, puso la fecha. Fue un día como el de ayer: 8 de diciembre, de hace 75 años…, destacando que teníamos 8 años y medio de edad…

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Uno percibe que la vida era más simple, sin tantas complicaciones y adelantos; con el campo dando mucho trabajo y la industria queriendo surgir, para no depender solo de la venta de los productos generados por el sector agropecuario. Había tranquilidad social, con diferencias no tan visibles entre quienes tenían mucho y los que de poco disponían. Las injusticias existían, aunque no eran tan visibles.

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Cuando las escuelas primarias capacitaban para el trabajo, aunque por supuesto existían los cursos secundarios y el ingreso a las universidades, que sin exagerar los ingresos, también preparaban profesionales. Es que aún allá lejos y hace tiempo, estaban los médicos que se encargaban de atender a los habitantes de cada lugar.

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El momento de empezar a sumar gente a los grandes centros urbanizados, empezó un poco más tarde, cuando el campo se vio copado por la tecnología. Todo se produjo rápido, sin dar tiempo a preparar las viviendas que harían falta para el éxodo que aquel cambio generaba. Allá por los años 50/60 estaban naciendo las villas… Hechas con esfuerzo, pero con más chapa y cartón que ladrillos…

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Es decir, tal vez pasó en todo el mundo, pero aquí en Argentina, hubo improvisación. Tal vez entendida, pero que no se ha podido revertir gradualmente. Hoy estamos navegando entre un virus que no hace diferencias; vacunas que sobrevuelan y carencias que le duelen a muchos. Ojalá que también a los gobernantes…

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Por eso, como dicen los versos de Eladia Blázquez necesitamos adornarnos el alma con las flores de las ilusiones perdidas. Adherimos al contenido de “Contame una historia”. La cantante y compositora había nacido en Buenos Aires, el 24 de febrero de 1931 y emprendió el viaje, el 31 de agosto de 2005. Sus peticiones siguen teniendo vigencia. ¿O nó?

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Contame una historia, de Eladia Blázquez

Vos que tenés labia, contame una historia.
Metele con todo, no te hagas rogar.
Frename este absurdo girar en la noria
Moliendo una cosa que llaman «verdad»…

Contame una historia distinta de todas,
Un lindo balurdo que invite a soñar.
Quitame esta mufa de verme por dentro
Y este olor a muerte de mi soledad…

Contame una historia…
Mentime al oído
La fábula dulce de un mundo querido, soñado y mejor…
Abrime una puerta por donde se escape
La fiebre del alma que huele a dolor…
Contame una historia
Vos, que sos mi hermano,
Volcame en la curda que me haga sentir
Que aunque el mundo siga girando a los tumbos,
Aún vale la pena jugarse y vivir…

Batime que existen amigos derechos,
Mujeres enteras que saben querer.
Y tipos con tela que se abren el pecho,
Si ven que la vida te puso en el riel…

Contame la justa de un lecho de rosas.
¡Estoy tan cansado de andar por andar!…
Contame una historia con gusto a otra cosa,
Y en la piel del alma poneme un disfraz.

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