Press "Enter" to skip to content

La Calle

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

La frase de hoy: “Bocadillos destinados a los amigos encontrados en cada tramo del camino”.

Hay que empezar por los compañeros de la escuela primaria, cuando la amistad aún no se percibe como algo que llega y perdura, aunque los contactos se pierdan. El paso de los años, no ha hecho olvidar los juegos en el patio, ni la humedad de las casuarinas, en la calle de entrada. Nos desencontramos jugando a las escondidas…

Vvvvvv

Para La Calle todo pasó rápido, sin dejar espacio para planificar reencuentros, sana costumbre que muchos grupos disfrutan. Salir en busca de quienes compartieron tiempos de palotes y lectura a tropezones, hoy suena como misión imposible.

Vvvvvv

Surgen luego los amigos del trabajo, no siempre en el mismo sitio, pero que se mantienen firmes. A veces, sin profundizar en visitas alternadas y en otros casos, casi formando parte de la familia. La Calle recuerda, por ejemplo, al inolvidable padrino de los chicos que llegaba de Mercedes…

Vvvvvv

También a un vecino de Moreno, especialista en el control de los trenes -con solo oírlos pasar- y que se hizo amigo de Bragado y su gente. Hasta que un día no volvió a llegar y las noticias entraron a perderse en el trajín de los días…

Vvvvvv

No hay que olvidar a DG, un vecino que vivió por años en actual calle Ferroviarios Argentinos y que se fue temprano y de improviso, pero dejando una huella imborrable ligada al afecto y a la sana convivencia.

Vvvvvv

Hay un recuadro para los camaradas del Servicio Militar… Para los más jóvenes eso suena como algo remoto y hasta desconocido. Sin embargo, fueron once meses que se hicieron largos pero resultaron inolvidables. Cuando llegó la hora de despedirse, dieron ganas de quedarse. Tal vez deseando que salieran todos al mismo tiempo, cantando por las calles…

Vvvvvv

La Calle llegó con miedo al Cuartel, por supuesto, pero se fue aclimatando. Las semanas pasaban rápido, sobre todo deseando que el Cabo Peralta no llegara para hacerse cargo de la instrucción… Al final llegaba… Y a la hora del balance general, fue el que mejor recuerdo dejó en los soldaditos…

Vvvvvv

Hasta quedó tiempo, entre prácticas para el desfile para la jura de la Bandera, para elegir al mejor compañero, en la certificación que la amistad no está lejos de las noches de imaginaria, ni de las ruidosas pruebas de tiro… Para La Calle fue otro buen momento.
Vvvvvv

La Calle no se destaca por poder contar con un millón de amigos. Ha tenido y los tiene, sin saber de sus propias condiciones para responder a la disposición de los demás. Agradece, aun así, todas las buenas ondas recibidas. Para finalizar, hay que decir que la AMISTAD es un hermoso sentimiento…

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin