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La Calle

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La frase de hoy: “Entre cuadernos, música y poesía…”.

Juana Manso, docente y precursora de la igualdad de género, vivió entre 1819 y 1875, lo cual indica que murió muy joven. Conoció a Sarmiento y compartió el sueño de una escuela llegando a todos.

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Juana había nacido en Buenos Aires, el 26 de junio de 1819 y le bastaron 55 años para merecer estos conceptos al ser despedidos sus restos: “Juana Manso, gloria de la educación. Sin ella, nosotras seríamos sumisas, analfabetas, postergadas, desairadas. Ella es el ejemplo, la virtud y el honor que ensalza la virtud de la mujer…” (Juana Manuel Gorriti)

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En honor a esa personalidad, uno de los Jardines de Infantes de Bragado, lleva su nombre. Si la memoria no falla, es el 911 del barrio Obrero. Cerca de donde supo vivir Marco Giommi y su familia. Fue un hombre trabajador, honesto y generoso, como hay muchos, pero no tantos como los que son necesarios.

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En estos tiempos, como siempre y más que nunca, la escuela es el arma básica para que cada ser humano se sienta libre y capacitado para labrar su sendero en la vida. Hoy sigue siendo el mejor consejo que podemos dar.

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TIT: Tata Cedrón, personalidad musical única

Por Cecilia Absatz.

EPI: Con su orquesta, en una presentación que hizo hace algunos años. (Foto: DPA)

Juan Carlos Cedrón, conocido como Tata Cedrón, nació en Buenos Aires y pertenece a una familia de artistas que integró cineastas, artistas plásticos y actores. A los 14 años comenzó a tocar la guitarra: pasaba por el folklore, el tango hasta la música clásica. Después del servicio militar (que entonces era obligatorio), empezó a componer algunas canciones y melodías con poca suerte. Más tarde, se encontró con Julio Huasi; siguió con González Tuñón; y luego con Juan Gelman.
En 1964 el Tata formó su cuarteto y también fundó el café concert Gotán, el reducto tanguero favorito de la década del 60, precisamente la época de oro del género, con muchos lugares donde tocar y cantar: “Había un movimiento muy grande del tango y el folklore hasta que llegó la televisión y las orquestas desaparecieron”.
Con la llegada del grupo parapolicial Triple A y sus amenazas de muerte el músico abandonó el país en 1972 y se radicó en Francia, donde permaneció nada menos que treinta años.
Allí, el Tata Cedrón continuó con su carrera musical inabarcable, que mezcla el tango y el folklore junto con un profundo amor por la poesía. En su repertorio ha recorrido el cancionero popular de Atahulpa Yupanqui y Antonio Tormo, Ramón Ayala, Jaime Torres y Buenaventura Luna. Pero además se dedicó a musicalizar las obras de sus poetas favoritos: Julio Cortázar, Raúl González Tuñón, Oliverio Girondo, Enrique Molina, Dylan Thomas, Juan L. Ortiz, Paco Urondo, César Vallejo, García Lorca e incluso algunos inéditos de Homero Manzi.

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