Press "Enter" to skip to content

La claridad que regalan los peores días

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

-Por un simple observador

Siempre hay una oportunidad. Por ahí todo resulta pesado, pero es por el entorno. Esto se trata de sensaciones. A la distancia, se resolvieron las cosas que no se entendían. Es muy probable que sea cuestión de ganas. Y el momento llegó.
Ahora está todo mucho más claro. Falta bastante, pero eso que molestaba se lleva de otra manera. Por suerte, depende de uno.
Vos, no. Vos, tampoco. Vos, menos. Ustedes, vengan que hacen falta. El “no esperes nada de nadie” se aplica mejor que nunca. Si alguien lo niega…
No quedan dudas. Eso de usar al otro pinta de la mejor manera al que lo ejecuta. Menos mal que el contacto de manos ya fue.
También pasó otra semana que deja un mundo de cosas. Puede que lo importante corra más rápido que el resto y también puede que vuelva.
No solo tan claro como cuando sale. Llegó la hora de entender que el sol se va a dormir para que se valore la claridad y resalten los que tienen poca luz.

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin