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La escultura de Florencio Constantino fue reparada por su creador

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Eduardo Noé llegó desde Escobar a Bragado para restaurar la obra que fue dañada por personas irresponsables.
 
Tal como se había adelantado en nuestra edición anterior, el escultor Eduardo Noé llegó a Bragado para trabajar en la restauración de la estatua del tenor Florencio Constantino.
El mismo fue contactado por la Asociación para desarrollar esa tarea teniendo en cuenta que Noé fue quien creó esta obra.
Lamentablemente existe gente que no valora ni entiende la importancia de este tipo de monumentos, que ya forma parte del patrimonio cultural de la ciudad, y la figura de Constantino fue blanco de actos vandálicos.
Esto ha llevado a que la comisión de la Asociación Florencio Constantino haya comenzado a evaluar algunas alternativas, como por ejemplo colocar algún enrejado para proteger la estatua o directamente trasladarla a otro lugar donde esté a resguardo.
La segunda opción parece ser la más viable, según lo dicho por Silvia Sosa, presidente de la Asociación aunque todavía no hay nada definido.
Cabe recordar que para lograr esta obra se contó con la colaboración de muchos vecinos, empresas y el propio municipio por lo que se considera “una obra colectiva”, que es de los bragadenses.
Eduardo Noé explicó que la escultura es de fibra ya que hacer una obra en bronce resultaba “inalcanzable” y que el desgaste no se produce por la erosión del tiempo, sino que es productos del vandalismo y el maltrato.
“Creo que hay dos cosas. Primero tuvo dos palazos importantes y después el hecho que se cuelguen y la muevan de acá para allá, puede causar rajaduras porque es una escultura de fibra; no es de bronce”, dijo el escultor.
A su criterio considera que poner rejas en el lugar sería contraproducente y que debe existir un cambio cultural para que este tipo de cosas no vuelvan a suceder. Además dijo que si es trasladada a otro sitio, la escultura podría sufrir daños: “Yo apostaría a que siga en la plaza y confiar que no volverá a sucederle nada”.

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