Press "Enter" to skip to content

¡La estupidez… también existe¡

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

-Por el Dr. Gustavo A. Benalal

La pandemia que asola Argentina y el mundo nos ha permitido ver y leer a través de las redes sociales actos heroicos de nuestros médicos, personal de salud, bomberos, policías pero también hemos leídos –en esas mismas redes sociales comentarios tildados de «chistes» que denotan un lenguaje totalitario- nazi-fascista, porque es deshumanizante, despreciativo.- Algunos de esos chistes: «Haga patria, mate un villero” o si » me agarra coronavirus voy a la villa y entrego la vida por la patria» o «Haga patria, si tiene coronavirus vaya en tren al Conurbano y circule varias veces» o el habitual “negro de mierda”, piojoso, “cabecita negra”. o “boliviano”.-
Esta cosmovisión segregacionista cree que los pobres no son personas o no son personas con los mismos derechos básicos que el resto.- Como si las villas no formaran parte de la misma sociedad o país, como si hubieran elegido vivir en esas degradantes condiciones de hacinamiento.-
Los que hacen esos «chistes o joditas» se escudan en el anonimato de las redes, son los nazis que en Argentina pedían «haga patria, mate un judío» o los que gritaban «Viva el cáncer» con Evita enferma; es el mismo concepto deshumanizante y despreciativo.-
Primo Levi (sobreviviente de los campos de Auschwitz y autor de una de las obras más reconocidas del siglo XX – «Si esto es un Hombre») decía que si los chistes se frenan rápido, las tragedias no se producen o se pueden evitar.-
-Nunca olvides aquel poema inmortal de Berthold Brecht:
«Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó.
Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó.
Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero, tampoco me importó.
Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó.
Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó.
-Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde…».-
Los argentinos hemos tolerado convivir a sabiendas con el hacinamiento, la pobreza, la marginalidad, hemos hablado mucho acerca de ella pero hecho muy poco; nos llenamos la boca hablando de los sectores vulnerables cuando en realidad ya son sectores vulnerados.- No hay fronteras entre los barrios ricos y los carenciados, Argentina es una sola.-
-¿No será hora de evitar las bromas, “joditas o chistes», con la falta de derechos (agua, viviendas, comida etc.), con las necesidades insatisfechas?; ¿hacer bromas con la pobreza, con las villas?.-
Hacer Patria es incluir a todos, hacer desaparecer las villas producto no del odio o el prejuicio, sino de una Argentina que se desarrolle y progrese, creando y repartiendo equitativamente riqueza.-
Mi padre era un hombre poco instruido pero muy inteligente y observador y solo le tenía miedo a los boludos.- Un día le pregunte ¿por qué? y me dijo » Porque son muchos! no hay forma de cubrir semejante frente, por temprano que te levantes, adonde vayas, ya está lleno de boludos y son peligrosos, pues al ser mayoría, hasta eligen al Presidente”.-

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin