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La gauchada, ese gesto que posibilitó un hospital en Carhué

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Una convocatoria de la Sociedad Rural de Carhué y de una casa feriera local, permite la realización de un remate de gordo cuyo resultado económico beneficiará al nuevo hospital.

Carhué es una pequeña localidad de 12.000 habitantes. Un típico pueblo del interior bonaerense, de base eminentemente agropecuaria. Uno de esos pueblos donde la gente se conoce por su nombre. Más aún, por sus apodos.
Ubicada en el suroeste provincial, cabecera del Partido de Adolfo Alsina, la ciudad a la que le gusta que la sigan llamando pueblo -como a la mayoría de las de su tipo- está marcada con el ADN de la solidaridad. Digámoslo mejor: de la gauchada, ese típico gesto tan argentino, muy propio de los lugares donde aún puede uno embriagarse con el olor a tierra mojada o despertarse con el canto de los pájaros.
La gauchada, en este caso, posibilitó nada menos que la construcción de un hospital. En realidad, la finalización de una obra largamente demorada por falta de recursos. El proyecto data de la gestión anterior, encabezada a nivel gobernación por María Eugenia Vidal. Las obras estaban paralizadas y, en el mejor de los casos apelando a las vías normales, era preciso algo más de un año para finalizarlas. Pero aquí surgió el milagro, ese que pueden hacer los hombres cuando sacan de su interior lo mejor de sus espíritus.
Lo cuenta, emocionadamente, el Dr. Enzo Gasparri, quien fue director del hospital carhuense y hoy, recuperándose de una operación, se desempeña como jefe del Servicio de Clínica.
“Nosotros somos una comunidad de 12.000 habitantes, aproximadamente. Tenemos un hospital chico. Durante la gestión de la ex gobernadora Vidal se comenzó la construcción de un hospital nuevo al que le falta mucho. Pero el pueblo se organizó. El intendente convocó a gasistas, plomeros, albañiles, gente vinculada con la construcción y están trabajando día y noche en forma voluntaria para terminarlo en tiempo récord. Es emocionante verlos trabajar. En paralelo la Sociedad Rural, junto a una casa feriera local, está organizando ‘la feria de la vaca’. Los productores están donando novillos o vacas gordas y el remate será sin comisiones ni costos de ningún tipo. Todos los recursos que se obtengan, van al hospital. La conclusión es que una obra que iba a tardar un año, en un mes la vamos a tener terminada y así tendremos un hospital nuevo con todo lo que necesitamos en esta emergencia. Pusimos oxígeno, la asociación médica a la cual pertenezco donó $ 800.000 a esos fines y vamos a tener 20 camas extra que ya están prácticamente listas para enfrentar al COVID 19”.
El Dr. Gasparri es un reconocido cardiólogo y clínico con una dilatada trayectoria, siempre al servicio de la salud pública. A pesar de haber sido intervenido quirúrgicamente hace poco tiempo, asegura que está en la “línea de fuego” en el combate contra la pandemia y sus consecuencias. Lo hace frente a algunos reclamos familiares: “mis hijos y mi mujer no están muy de acuerdo con eso, pero esta es mi vida, mi compromiso y mi elección y quiero estar en el hospital”.
Historias personales y grupales que comienzan a aflorar en este momento crítico. Historias de solidaridad y amor al prójimo que seguramente se repetirán en el interior provincial. Allí donde se hace un culto de la gauchada.

Redacción de Tranquera.

El hospital de Carhué, construido a pulmón por los pueblerinos.
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