Press "Enter" to skip to content

La reconocida trabajadora social y su “nuevo desafío” en el Juzgado de Paz

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

“Marita” Andrada llegó en marzo a ese órgano judicial, tras 22 años en salud. Cómo se siente, qué objetivos persigue, “tres cuestiones fundamentales” y balance.

Por su calidez, se ganó el respeto y el amor de todos. Es una de las referentes de su especialidad y eso le llena el corazón. Siempre fue por más y jamás va a cambiar.
La trabajadora social María “Marita” Andrada entendió como nadie cómo funciona la salud local, mundo que respiró durante 22 años. Ahora da sus primeros pasos en el Juzgado de Paz y se los cuenta a La Voz.
Juró en Mercedes el 3 de marzo último. A lo que vino después lo define como “un nuevo comienzo” que la tiene “muy contenta”, porque el ámbito judicial era algo que tenía proyectado desde que se recibió.
“Cuando me entero que la trabajadora social del Juzgado se jubilaba, que esto iba a salir a concurso, medio como que me reactivó toda esta cuestión que me había quedado pendiente la parte judicial”, comenta. Se presentaron varias colegas y a los días le comunicaron que era la primera en el orden de mérito.
Su cargo actual es perito asistente social II. “Me encontré con un equipo maravilloso, liderado por la doctora Pérez y, además, todo un equipo detrás. Se trabaja de manera interdisciplinaria y siempre ahí presente para ayudar en el caso que uno necesite hacer algún tipo de consulta. Me siento sumamente cómoda porque tengo todo es respaldo de toda esta gente con experiencia”, indica.
Y suelta que se trata de “un nuevo desafío” en su vida. “Es también una forma de dar respuesta a las necesidades que tiene la gente. El trabajador social es un profesional que promueve el cambio y el desarrollo social de las personas, se encarga de promover el bienestar de la gente. Esa era una de las cuestiones que uno puede abordar desde otras áreas”, agrega.
Asimismo, afirma que “la capacitación es algo sumamente importante como herramienta dentro de lo teórico para poder dar la mejor respuesta posible”. Por estos días, hace virtualmente la diplomatura en Derechos Humanos. “Para mí, es un complemento importante, ya que el trabajador social lucha por la igualdad, por la libertad, por la dignidad del ser humano y se encarga de derribar todas aquellas fronteras sociales que impiden el correcto funcionamiento de la sociedad, esas fronteras que, sin dudas, están construidas sobre sólidos cimientos fundados en las desigualdades y en la injusticia”, añade.
Según su mirada, respeto, compromiso y trabajo en equipo “son tres cuestiones fundamentales en la vida de todo ser humano”. Siempre permanecerá, tal cual refuerza, “del lado de la persona que está con algún tipo de dificultad, carencia, derecho vulnerado”.
“Justo se dio la posibilidad y acá estamos, transitando este camino de cambio”, resume para un ciclo en el que dará lo mejor y, seguramente, hará historia como en el anterior.

EL CAMINO RECORRIDO
Cuando se recibió, estaba entre salud y justicia. Como Bragado le abría las puertas para el primer ámbito y no al segundo, también realizó una entrevista en la cárcel de Junín, pero tenía que ingresar a la Escuela de Policía. El día que le comunican desde esa ciudad vecina que había aprobado el examen, era admitida como trabajadora social por la Municipalidad.
Por tratarse de Bragado, no lo dudó y se inclinó por salud. Sus primeros pasos, esos que rememora emocionada, los dio en una guardería y en el CAPS Fátima. Al tiempo, pasó al hospital, lugar en el que estuvo hasta hace algunos meses.
Su balance para estas más de dos décadas empieza con “muchísimo compromiso”. Cuando avanza, suenan todas las respuestas que siempre intentó brindar y una formación “de manera continua”.
No tarda ni un segundo en manifestar que lo vivido fue “maravilloso”. “Siempre he tenido acompañamiento de los distintos profesionales”, completa sin olvidarse de todos los vecinos que logró conocer.

«Marita» Andrada
El día del juramento, en Mercedes, para ingresar al ámbito judicial
Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin