Press "Enter" to skip to content

“La Voz” dialogó con Luciana Páez

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

-Actual coordinadora del Hogar Mignaquy

Luciana Páez es psicóloga y actualmente coordina el Hogar Mignaquy designado como Patrimonio; el mismo está a cargo de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia y también, está conveniado con el Organismo Provincial de Niñez. Luciana coordina hace tres años. Ingresó a través de un concurso municipal, donde distintos profesionales se presentaron y luego de varias instancias le asignaron el cargo en el Hogar.
Actualmente, el equipo técnico está completo con su trabajadora social, una psicóloga, la secretaria y empleados que hace muchos años transitan el Hogar. Ellos trabajan en el marco de la Ley Provincial de Niñez 13.298 y tienen personal que trabaja antes de se promulgara la ley.
El objetivo del Hogar es siempre asistir a niños varones que tenían algún derecho vulnerado. Trabajan con la red comunitaria de niñez, ensamblados con lo social y en conjunto con el servicio local; también se unen con el Departamento Judicial de Mercedes. Desde el Hogar se encargan de alojar a los niños que tienen algún conflicto con la ley, allí ellos viven, realizan sus tareas escolares, deportes, actividades recreativas, tienen sus espacios de terapia e interactúan con la comunidad. Además, se encargan de que no sea un estigma estar alojado dentro de la institución, y tratan de ayudarlos en sus infancias y reparar esa historia que tienen, más que nada para ellos se preparen a animarse a transitar una vida distinta.
Además, el equipo de profesionales hace la lectura de los tiempos de los niños, a veces ellos ingresan con una edad y cuando egresan son más grandes, algunos pre-adolescentes; entonces esa lectura se refiere a un cambio en el tiempo, donde planifican las distintas intervenciones.
También, realizan los proyectos de cada uno porque todos van a escuelas diferentes, ya que son sujetos diferentes y necesitan interaccionar y necesitan tener proyectos educativos distintos. Luego de las clases, los chicos asistían a deportes del Bragado Club; el club siempre los recibió muy bien y cada chico elegía su juego favorito. Siguiendo con la rutina: iban al cine, a la laguna, Aeroclub y también a la Iglesia Menonita, quienes siempre los han recibido de la mejor manera.
Al principio de la pandemia, tuvieron que trabajar de cero, porque los chicos tenían otras rutinas y no podían salir; tampoco nadie entendía cuánto tiempo iban a estar encerrados, así que fue un gran cambio. Tuvieron personal que se enfermó, pero por suerte hasta el día de hoy ningún niño se contagió; todos respetan el protocolo. Actualmente, están gestionando con el Servicio Local de Mercedes para que a los Hogares Convivenciales se los considere personal esencial para que todos sean vacunados.
Con respecto a las clases virtuales, las maestras ayudan a los niños en las video-llamadas y sus tareas. También, realizan actividades al aire libre, ya que cuentan con un gran patio, con juegos y pasto. Siempre el equipo da buenas intervenciones porque cada chico es distinto y la niñez es una etapa súper importante y que marca una etapa.
La institución tiene un cupo para catorce niños, en estos momentos son doce, todos con distintas edades; lo que es un gran desafío porque cada uno tiene sus necesidades, los más pequeños a diferencia de los más grandes, ya que no es lo mismo trabajar con la niñez y con la pre-adolescencia.
La dinámica diaria actualmente es: se levantan, desayunan, juegan al aire libre, almuerzan, se conectan a las clases, hacen sus tareas, durante la tardecita se asean, juegan y descansan. Y los sábados y domingos se levantan más tarde, descansan, juegan y salen a caminar un poco, siempre dependiendo de las restricciones. El equipo los ayuda en la interacción con la comunidad, ya que piensan en su futuro y deben aprender que las personas tienen obligaciones, estudios, trabajos, responsabilidades y aprender a manejarse en lo cotidiano de la ciudad. Además, les enseña a tener su privacidad en las historias de cada uno, para trabajarlas donde corresponde.
Cuando tienen que egresar dada su edad en el Hogar, intervienen diferentes conductos legales para observar su situación y designar su futuro, siempre pensando en favor de las estrategias de los chicos; cada uno presenta su abogado que trabajan y gestionan la situación los mismos. También, se empieza a trabajar con otras instituciones similares al Hogar para asignarles a los chicos. O muchas veces optan por la Adopción, pero es un proceso muy complejo, ya que intervienen muchos actores: el poder judicial y otras instituciones.
La pandemia ha causado efectos negativos en los niños, dado que el afuera para ellos es primordial; previamente con una rutina y con las actividades fuera de la institución se sentían muy felices. También, intervienen las escuelas porque es favorable que todos asistan a distintas escuelas, para que cada uno interprete su realidad e interactúe en otro lugar y con otros compañeros, más que nada porque lo necesitan.
Con respecto a la institución, cuentan con muchos espacios grandes. Utilizan mayoritariamente la planta baja, por una cuestión de seguridad. Cuentan con salones, habitaciones, el comedor, sala de estudio, computadores y el patio bastante amplio. Este año, la institución cumplirá 92 años.

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin