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Lideres

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-Por el Dr. Gustavo A. Benalal

Como nunca antes, en Argentina se han generado liderazgos políticos tan diferentes; distintos modelos que originan especulaciones tanto sobre el futuro de la coalición de gobierno (Frente de Todos) como de la Oposición (Juntos por el Cambio).
De Angelis cita a Max Weber para revisar los tipos ideales de líderes a partir de los tipos de dominación que explica en su obra Economía y Sociedad (FCE 2012). Cada tipo de liderazgos descansa en la forma que ejercen su dominación legitima.- Por dominación se entiende «la probabilidad de encontrar obediencia en su grupo»; es la forma de ejercer poder, pero este ejercicio es legítimo porque la obediencia por parte de los demás miembros del grupo es voluntaria.-
Weber dice que existen tres tipos de dominación legitima que generan liderazgos específicos: 1) racional. 2) tradicional y 3) carismáticos.-
El liderazgo racional se basa en la creencia de la legalidad instituida y en el derecho del líder a ejercer la autoridad.- O sea, existe un conjunto de reglas que sostiene la acción del líder racional, la sociedad le reconoce el derecho a gobernar.-
El liderazgo tradicional se sostiene sobre la creencia cotidiana y colectiva del valor de las «tradiciones que rigieron desde tiempos lejanos». Se puede pensar en un tipo de líder religioso, pero también en el líder patrimonial, típico por ejemplo de la época feudal.-
Para explicar el tercer tipo de liderazgo, el carismático, vale recordar a Weber: «descansa en la entrega extra-cotidiana a la santidad, heroísmo o ejemplaridad de una persona».-
Todo tipo de dominación se basa en la creencia de sus seguidores en la legitimidad de su líder.-
Si bien Weber plantea en repetidas ocasiones que el tipo ideal no existe en su estado puro puede afirmarse que Alberto Fernández ha mostrado en sus primeros meses de gobierno que su modelo de liderazgo apunta a descansar en un formato racional «con arreglo a fines».- Este formato responde a sus características personales (profesor universitario) como al carácter argumentativo de sus explicaciones.- El estilo racional del Presidente constituye implícitamente una táctica de diferenciación del modelo de liderazgo de CFK quien se inserta ciento por ciento en la definición de liderazgo de tipo carismático.-
Según Weber, quien domina mediante el carisma es a quien realmente se lo puede llamar jefe, caudillo o líder, que por su acción genera una fuerte respuesta emocional tanto entre sus seguidores como en sus contrarios.-
Agrega De Angelis que la diferenciación del estilo de liderazgo entre Alberto y CFK no es solo una cuestión estética, sino que genera distintas lecturas de los hechos; por ejemplo la discusión desatada sobre si los funcionarios K presos son presos políticos.- No gustó mucho a Alberto cuando diferencio que había – detenciones arbitrarias pero no presos políticos – ya que no se encuentran a disposición del Poder Ejecutivo; mientras para CFK la cuestión se subsume en el lawfare, una especie de guerra jurídica (ella misma no sabe bien que es) contra los gobiernos nacionales y populares de la región.- Para Alberto la dicotomía es legal/ilegal, para CFK es amigo/enemigo.-
El problema con el liderazgo carismático cuando se extiende en el tiempo es que resulta tensionante para la sociedad por generar un antagonismo creciente (la llamada grieta) mientras que otro de los problemas que señalaba Weber es la dificultad del líder carismático para encontrar su sucesor.- Una posibilidad que Weber señala «es por designación del sucesor hecha por el portador actual del carisma y su reconocimiento por parte de la comunidad».- ¿Máximo?
No es descabellado pensar que, después de muchos años de confrontación y en un contexto de alta volatilidad sanitaria, económica y social, la sociedad prefiera una conducción política orientada a lo racional, aunque no levante los fervores del pasado, generando un nuevo clima de época.- Como dijera Confucio: » No son las malas hierbas las que ahogan la buena semilla, sino la negligencia del campesino». –

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