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Maravilla Martínez quiere volver a ser campeón del mundo y reveló su estrategia para pelear por el título en 2021

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El argentino de 45 años lleva dos triunfos desde que volvió a los rings y sueña con enfrentarse al japonés Murata en 2021.

Maravilla Martínez sigue soñando en grande. A sus 45 años, los desafíos lo movilizan y lo mantienen vivo. El boxeador argentino, radicado en Madrid, quiere volver a ser campeón del mundo de los medianos (hasta 72.5 kilos) y lo buscará con todo su corazón. A tal punto se trazó ese objetivo que reveló cómo piensa llegar al combate por el título contra el japonés Murata, que él espera poder realizar en el tramo final del 2021.
Quien conoce a Maravilla sabe de su ser activo, de esa necesidad de ir por más y hacer. Su espíritu le impide quedarse en lo que fue y buscará, pese al pronóstico de muchos especialistas en boxeo, volver a levantar el cinturón de los medianos. Y ahí sí, entonces, retirarse en paz consigo mismo.
Sergio Martínez volvió a pelear en agosto de este año ante Miguel Fandiño y ganó. Lo mismo hizo el sábado ante el finlandés Jossi Koivula. Ahora, pensando siempre en ser campeón, necesita levantar el nivel de sus rivales y empezar a gestionar la pelea con Mugata, para fines del año próximo.
“Estamos hablando con mi equipo para que en abril haya otro combate. Y ya empezar a gestionar el del título mundial. Si me dan a elegir, prefiero dos combates más, y después sí saltar al del título. Ya no tengo 20 años y necesito el rodaje suficiente. Necesito dos combates exigentes”, explicó Maravilla en una entrevista con el diario deportivo Olé.
“Ahora estoy mirando a rivales con récord tipo 30 ganadas y 2 perdidas. Tengo que levantar el nivel de los rivales porque ya me siento en condiciones, estoy de vuelta, como quien dice. Todavía no puedo tirar nombres”, destacó.
Luego, ratificó su deseo: “Yo quiero volver a ser campeón del mundo. Y un campeón se construye. Creer que podía volver con el nivel que me fui después de seis años sin pelear y sin recibir un golpe, sería una locura. Conozco qué hace falta para ser campeón, ya pasé por eso, y tampoco es tan duro. Es difícil y te pueden lastimar, pero trabajo para eso: el desafío no es lo mucho que yo vaya a golpear, es lo limpio que pueda quedar después de cada combate: con 45 años es un desafío extraordinario”.

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