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¡Mentiras y desmentidas… ¡

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-Por el Dr. Gustavo A. Benalal

El francés Michel Onfray en su Antimanual de Filosofía (Edit. Edaf 2013) -conocido inconformista- se pregunta ¿hay que ser obligatoriamente embustero para ser Presidente?. Su respuesta es afirmativa y los hechos parecen darle la razón.
La sucesión de mentiras empieza por desacreditar a los adversarios, en no reconocerles inteligencia o méritos, en convertirlos en culpables de todos los males, en presentarse como únicos propietarios de la verdad y desautorizar falazmente a quien la cuestione.- Luego se miente acerca de uno mismo, ocultando las propias zonas oscuras, borrando las evidencias de los propios fracasos, blasfemias, contradicciones, tomas de posición y manchones éticos.-
Y una vez en el poder, se plantean interrogantes: ¿Cómo mantenerse o, en caso de ser eyectado, como regresar lo más pronto posible?.- Onfray dice: Todos los medios valen y están justificados.- Y agrega que el arte de la política para los gobernantes, es un arte de la sofistica, por lo tanto, de la mentira.-
-Los sofistas fueron reyes del marketing en la Atenas del S.V. antes de Cristo, pues cobraban por convencer a las muchedumbres exponiendo con notable capacidad retórica y verbal argumentos falsos, vacíos o reñidos con la realidad, y haciéndolos sonar convincentes.- Cualquier coincidencia con la realidad argentina es solo eso: coincidencia.-
-Sócrates y Platón lucharon contra esos embusteros, cuyo arte sobrevive en los gobernantes argentinos. Otros los llamaron «mercaderes de apariencias».
-¿No hay vacuna contra este virus letal para las sociedades, que son los mentirosos de la política, en especial, los que llegan a la cima del poder?.- Oscar Diego Bautista en su magnífico libro “Ética para Corruptos» (Edit.Desclee De Brouwer 2009) explica que, «hay quienes viven para la Política y quienes viven de ella» y a éstos últimos los considera ignorantes morales, que desconocen la noción de servicio y bien común.- -Cree – Bautista – que esa falta de vocación corre pareja con el vacío de valores y de sentido.- Agrega el autor, que, «la historia muestra que es imposible gobernar bien cuando se carece de códigos éticos alineados con principios morales».- Si solo viven movidas las personas por el deseo de riqueza y poder, se corrompen y corrompen a las instituciones.-
«Para contar con buenos gobiernos se requiere contar con buenos individuos» – dice Bautista – y es ahí donde la ética con base moral entra a formar parte del arte de gobernar.-
Afirma Sinay que los tiempos que vivimos, con vacunatorios vip, con oscuras transas en la repartija de puestos, de ministerios y de cajas, con pandemia de mentiras que resultan insultantes para el ciudadano tomado por idiota por el emisor oficial de las mentiras; con búsquedas obscenas de impunidad y otras exquisiteces, confirman de manera lúgubre las ideas de Michel Onfray en su libro citado y ponen en evidencia la necesidad de una formación ética y moral como la que propone Oscar Diego Bautista, y que resulta hoy una vana ilusión.-
-Finaliza Sinay: «Preparémonos, entonces, para la mentira de hoy.- Y para su desmentida de mañana».-

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