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Mil gracias por su entereza

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-Con dedicatoria al personal de salud

Va mi reconocimiento al personal de salud,
los que buscando quietud a veces hallan lamentos.
Son más porfiados que el viento y no hay mal que los detenga.
Así, al paciente que venga ellos lo habrán de atender.
Cuando sea menester, harán lo que más convenga.

Solo ellos han de saber lo que se vive de adentro
lo que es estar en el centro del dolor, del padecer.
Del triste palidecer de los enfermos que mueren.
De familiares que quieren que los pacientes hallen calma
y con dolor en el alma, ellos les dicen que esperen.

No importa cómo esté el día haya sol, o haya tormenta.
No se les cae la osamenta y aunque, no con alegría
correrán cual tren en vía para ayudar a un paciente.
Si acaso, hay un accidente o si alguien los necesita
nada a ellos los debilita, correrán rápidamente.

Médicos, ambulancieros enfermeros y enfermeras,
sufriendo noches enteras asistentes, camilleros.
También para los bomberos siempre tendiendo una mano
terapistas, cirujanos y gente siempre dispuesta
a salvar vidas, aunque cuesta; ya lo saben de antemano.

Por eso yo los saludo con este humilde poema.
Salvar vidas es su lema y por eso a ellos aludo.
Es poco, lo sé, y dudo que haya algún verso que exprese
la gratitud que merecen exacta y completamente.
Les digo sinceramente ¡mil gracias! por lo que ofrecen.

Si quizás no nombré a alguno, de ninguno me olvidé…
Mi corazón siempre dé gratitud a cada uno.
Por eso, pido, ninguno sienta nada de tristeza.
Ustedes tienen grandeza son guerreros y guerreras.
Por tanto, decir quisiera MIL GRACIAS por su entereza…

(Autor: Emanuel BIBINI – Alberti)

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