Press "Enter" to skip to content

No cualquier cuarentena

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

-Por Marcelo Elías

Aclaro mi ignorancia en materia epidemiológica y sanitaria. En éste campo me considero un buen paciente. Dejo sentado que no tengo intenciones de obtener ninguna ventaja de orden político partidario o realizar un planteo crítico al gobierno con intenciones desestabilizadoras.
Si debo decir, estoy inquieto con la cuarentena dictada por el Presidente, o mejor dicho luego de 64 días preocupado por la administración y las posibles vías de salida de la misma.
El modelo centralizado establecido por el DNU que declaró el aislamiento preventivo, social y obligatorio sigue vigente más allá que por razones políticas el presidente “descentralizó” la toma de decisiones.
Las facultades “devueltas” a los gobernadores e intendentes son mínimas, porque las medidas que signifiquen apertura deben ser visadas por el Jefe de Gabinete Nacional, tanto para los niveles provinciales como municipales.
Así por ejemplo, un intendente debe elevar el pedido de autorización al gobernador y éste al Jefe de Gabinete, se trate de la apertura de una peluquería, un taller o una gran industria.
Se debe consultar la posibilidad de poner en marcha actividades deportivas o permitir caminatas recreativas o que los padres puedan pasear con sus hijos.
Se puede decir que dentro del marco establecido por los DNU presidenciales lo único que pueden decidir las autoridades provinciales o municipales es endurecer la cuarentena.
El temor que se trasmite a caballo de algunas situaciones puntuales y discursos incendiarios, condiciona también la conducta de aquellos gobernantes que tienen situaciones territoriales distintas al AMBA u otros conurbanos.
Es así que ciudades sin casos o con pocos e importados y sin circulación viral replican medidas de los grandes centros urbanos.
Podemos asociar esta situación a lo que suele darse en el tema seguridad, la gente que vive en nuestra ciudad suele estar asustada por lo que pasa en los grandes centros urbanos replicado por la televisión.
Estamos en camino a pasar los 70 días en cuarentena, los perjuicios en materia de salud, ajenos al Covid-19 son severos, la situación económico social muy grave, pensemos que los cálculos más optimistas hablan de una caída del 10% de nuestra economía y más de un 50% de argentinos por debajo de la línea de pobreza.
La situación política es especial, el Presidente plantea un discurso demasiado fuerte, una supuesta contradicción entre la vida o la economía. Tengo derecho a realizar algunas aclaraciones: No estoy planteando que hay que terminar con la cuarentena, sino administrarla de otra manera, no defiendo intereses económicos espurios sin importarme la vida de los argentinos y no me considero un tonto por tener una mirada diferente.
Se necesita la mirada de todos para construir la salida.

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin