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“No es lo mismo ser derecho que traidor” O si…!!!

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Esto no escribió Discépolo; pero este otro si… textual:
Ignorante, sabio o chorro, pretencioso, estafador.! Todo es igual, nada es mejor. Los inmorales nos han igualado.

Ver amigos, políticos o pseudoperiodistas inmersos en el fango ignominioso del oportunismo ventajero, sin siquiera reparar un vil instante (dijo Almafuerte) en el daño que generan a una comunidad, que como todas las comunidades del mundo padecen un profundo dolor, impotencia, miedo a las secuelas y la muerte ante una pandemia, resulta al menos repulsivo.
Existen múltiples trabajos sobre las consecuencias de esta pandemia, lo que no hay son trabajos que expliquen o justifiquen que por encono, ignorancia y “MUCHÍSIMA MALDAD” priven a una comunidad de un elemento vital como es el Oxígeno, sin darle opciones alternativas para preservar su vida, solo Bragado ostenta el supremo orgullo gracias a perversos actores de la comunidad que niños, adultos o ancianos con diversas patologías (respiratorias, oncológicas, etc.) hoy se encuentren desolados e impotentes ante las circunstancias.
Vivir o morir es una concepción biológica, “No Política”, la enfermedad para su tratamiento no depende de la perspicacia o de la cintura política de encumbrados dirigentes o del mensaje mediático sesgado, sostenido por algún pícaro pesito pasado por debajo de la mesa, disfrazados de valientes defensores de psicópatas mensajeros.
“EL DAÑO ESTA HECHO” las consecuencias empiezan a padecerse, algunas empresas proveedoras de oxígeno ante la situación planteada evalúan suspender la carga de tubos, tanto a particulares como a efectores de salud.
Intentando llevar un mínimo de tranquilidad como Médico MN: 61945-MP:16642 independientemente del devenir de los hechos, les cuento que:
El Oxígeno “Es El Mismo” en Bragado, Chivilcoy, Perú o Tanganica. A los proveedores en algunos casos los avalan más de 60 años de trayectoria, en las salas de terapia funcionaban con ese oxígeno los históricos respiradores Neumovent, en cirugía las anestesias se sostenían de igual manera, así como los pacientes requirentes tanto en sala, como en UTI; a pesar que no había ingenieros explicando cómo hacer contra palanca para cambiar los manómetros, jamás falleció alguien por inhalar oxígeno tóxico o por demorarse en cambiar un manómetro, eran otras épocas donde quizá eran odiseas, pero sin giles.
En tanto y en cuanto la concentración de O2 supere el 95%, que es lo demostrable, no existe riesgo para la salud.
Por tal motivo señores proveedores de O2, humilde y encarecidamente solicito que por el bien y la necesidad que vuestra función cumple, hagan oídos sordos a quienes por una migaja de notoriedad generan un daño irreparable.
De ser necesario la comunidad científica con matrícula hemos de respaldarlos, aunque algunos sostengan que no es menester ser profesional de salud para opinar, sí creo es condición sine qua non el asesoramiento y también la consulta psiquiátrica para no causarle daño a terceros desprevenidos e inocentes.
Queridos compueblanos en esta rodamos todos y aunque me tilden de vocero, (hecho que me tiene sin cuidado porque no lo soy y lo saben en demasía), lo prefiero a ser embajador de Odio e Ignorancia.

Por Marcelo Pérez de Rosa.

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