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Ordenación diaconal en la Iglesia Catedral de Nueve de Julio

-El llamado al servicio

Llamados, consagrados y enviados para un servicio de amor en la comunidad y en la sociedad. Tal expresión resume el sentido y significado de la celebración vivida el sábado 12 de marzo con la ordenación diaconal de Matías Micucci e Ignacio Medina, en la Iglesia catedral nuevejuliense.
El sábado 12 de marzo en horas de la mañana tuvo lugar la ordenación diaconal de los seminaristas Ignacio Medina y Matías Micucci, conferida por el obispo diocesano Ariel Torrado Mosconi, en la Iglesia catedral de la diócesis.
La misa fue concelebrada por gran parte del presbiterio diocesano. Entre los sacerdotes se contaban los párrocos de las localidades de origen y del nuevo destino pastoral de los ordenandos, así como formadores del seminario arquidiocesano de Mercedes-Luján, en el cual se formaron los nuevos diáconos.
Participaron gran cantidad de fieles, entre ellos los padres, hermanos, familiares y amigos, junto a feligreses de las comunidades donde Matías e Ignacio, habían ejercido su apostolado en los tiempos de su formación.
Luego de la proclamación solemne del Evangelio comenzó el rito de ordenación con el llamado y el diálogo del Obispo con los ordenandos, los cuales manifestaron sus promesas y compromiso de desempeñar fielmente con la ayuda de la gracia divina, el ministerio que se les iba a conferir.

Ordenación diaconal en la Iglesia Catedral de Nueve de Julio

En la homilía el Obispo reflexionó: “Hoy, en estos tiempos particularmente difíciles como los que estamos viviendo, marcados por la pandemia, una larga crisis social y económica en nuestra patria y en el mundo una guerra cuyas dimensiones no sabemos hasta dónde llegarán, brilla una pequeña luz de esperanza. Sí, dos jóvenes de nuestra tierra quieren entregar su vida para el servicio de Dios y de su pueblo. Podría parecer insignificante ante la necesidad que presenta nuestro tiempo, sin embargo, en el plan de Dios, siempre ha sido así. El pequeño sí de algunos ha llevado a la salvación de todos. Esta respuesta desde la pobreza de unos pocos, puede cambiar el rumbo de la historia y abrir caminos insospechados, tal como sucede en la vida de los santos”.
Luego, dirigiéndose a los ordenandos afirmó: “¡Llamados al servicio! Esa es la gracia que hoy reciben. Y, por eso mismo, es llamada a salir de sí, superando todo egocentrismo y el narcisismo, “virus” de nuestra sociedad actual. Y -admitamos también- del así denominado “clericalismo”, deformación y vicio diametralmente opuesto al servicio pastoral”. -Finalmente exhortó a todos los presentes y, particularmente, a los próximos diáconos a: “Queridos Matías y Nacho, hijos, hermanos, fieles todos en el Señor: “Señor sálvame” debe ser la súplica humilde, confiada y esperanzada, admitiendo la tempestad y reconociendo nuestro temor cuando sobrevienen las dificultades. Debe ser, también, la oración de la Iglesia toda, en esta hora compleja y desafiante con la certeza que Dios escuchará nuestro grito y calmará las tempestades. No tengamos miedo al viento en contra de las ideologías o a ser zarandeados por las olas de las críticas, porque Jesús viene con nosotros y nos sostiene”.
-Terminada la homilía se invocó la ayuda divina mediante el canto de las letanías de los santos, a lo cual siguió la imposición de manos y la plegaria de ordenación por parte del Obispo. Una vez ordenados fueron revestidos con los ornamentos propios de su orden como son la estola y la dalmática. Luego recibieron el libro de la Palabra y fueron recibidos por los diáconos presentes con el saludo de la paz.
La misa continuó como de costumbre, asistiendo ya los recién ordenados al celebrante en el altar. Las ofrendas de pan y vino fueron llevadas procesionalmente hasta el altar por los hermanos de los recién ordenados.

Ordenación diaconal en la Iglesia Catedral de Nueve de Julio

Antes de la bendición final monseñor Torrado Mosconi, comunicó los destinos pastorales de los nuevos diáconos: Ignacio Medina quedará adscripto a la parroquia “San Anselmo” de Pehuajó, cuyo párroco es el padre Mariano Cortés y Matías Micucci hará lo propio en la parroquia “Nuestra Señora de los Dolores”, de Trenque Lauquen, de la cual es párroco el padre Juan Carlos Pellegrino.
Ignacio Medina (28 años) oriundo de Trenque Lauquen. Hijo de Patricia Baretta y Marcelo, hermano de Bruno y Rocío. Hizo sus estudios primarios en la escuela N °1, los continuó en la Escuela Técnica y el polimodal en la Escuela Nacional. Muy significativa fue su pertenencia al club Monumental del cual fue simpatizante, socio y jugador. Realizó estudios universitarios de ingeniería química en La Plata por dos años. Ingresó al seminario “Santo Cura de Ars”, de Mercedes donde recibió la formación sacerdotal y realizó los estudios de filosofía y teología. Su formación pastoral la fue haciendo en las parroquias de la Catedral de Mercedes, San Andrés Apóstol (San Andrés de Giles), Catedral de 9 julio, Parroquia de Nuestra Señor del Perpetuo Socorro (Pedernales), San Anselmo (Pehuajó), Parroquia San Luis Gonzaga (Jáuregui), Parroquia Nuestra Señora del Carmen (Ciudad Oculta, arquidiócesis de Buenos Aires).

Ordenación diaconal en la Iglesia Catedral de Nueve de Julio

Matías Nicolás Micucci nació en Bahía Blanca y se crio en General Villegas. Hijo de Martín y Fabiana Sánchez, primero de cuatro hermanos. Cursados los estudios desde el nivel inicial hasta nivel secundario en el Colegio María Inmaculada de General Villegas. Participó en el grupo Scout Cacique Pincén y en el grupo misionero de jóvenes de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de la misma ciudad. En 2014, con 18 años, ingresa al Seminario Santo Cura de Ars de Mercedes, por la diócesis de Santo Domingo en Nueve de Julio, aceptado por monseñor Martin de Elizalde, Obispo en aquel entonces, y acompañado por su familia y por el entonces párroco de Villegas, Pbro. Mariano Cortés.

(Gacetilla Diócesis de Nueve de Julio)

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