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¡Pensar el futuro!

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-Por el Dr. Gustavo A. Benalal

En Argentina se habla mucho del pasado, de las culpas siempre ajenas; del futuro, de lo por venir mutis por el foro.- Pensar la Argentina ya era bastante difícil así que post-coranovirus es propio de Nostradamus.- Lo que si me animo a pensar que el futuro es el tiempo de mis hijos y nietos, mejor que mi propio tiempo.-
Leyendo un viejo artículo de la en ese momento decana de Ciencias Económicas de la UCA – rescatado de la limpieza de la biblioteca – habla que las sociedades a lo largo de los tiempos han progresado o han desaparecido, sus habitantes obligados a emigrar o a la miseria o a ser víctimas de la criminalidad impune. Y analiza los cuatro pilares en los que se asientan las sociedades que han logrado progresar: 1) Instituciones que establezcan la base de contratos fundamentales para el funcionamiento normal de la sociedad; de reglas claras y de un sistema de premios y castigos que induzca a los ciudadanos a cumplir con la ley.- El Estado debe asegurar la Justicia porque caso contrario la indefensión es completa y es de esperar que imperen la violencia y el caos.- 2) La Educación que permite al hombre ser realmente libre y capaz de forjar su destino.- Los estudiosos hablan más del futuro que de proponer políticas para revertir la situación presente en la que el 50% de los adolescentes no termina la secundaria y para ellos seguramente no habrá trabajo y por ende un futuro con perspectivas de progreso y superador del presente.- 3) Entender como sociedad que la corrupción no es ajena a la pobreza estructural.-Ya nadie discute los estudios empíricos que han demostrado la relación directa entre la falta de transparencia (corrupción y pobreza).- Reducir la pobreza estructural necesita inversión directa (la dirigida a la producción de bienes y servicios, fuente genuina de creación de empleo productivo).- Pero la inversión directa no fluye a las economías corruptas, porque los costos se incrementan.- La corrupción empobrece y mata.- 4) Por ultimo hay que consensuar un proyecto de Nación que nos trascienda y aglutine.- Que evite los movimientos pendulares que nos vuelve al punto de inicio (siempre estamos refundando lo que el anterior ya realizo).- Este proyecto una vez acordado requiere de muchas decisiones, definiciones técnicas y políticas públicas que lo van haciendo posible.- Lo que hay que comprender es para lograr esa Argentina «soñada» se requiere mucho trabajo, diario y coherente y una clase dirigente (política, empresaria, social, sindical, etc.) no solo capacitada en lo técnico, sino profundamente ética y generosa, que dedique mucho más tiempo a construir el futuro que a asegurar su presente personal y familiar.-
La Argentina del futuro puede ser la de la industria competitiva, la de exportación de servicios de alto valor agregado, la de la ciencia y tecnología, la de una educación de excelencia o puede también ser la de la pobreza, analfabetismo creciente, del éxodo de los más capacitados, la escasez, las mafias, la miseria y la violencia.-
Depende de nosotros, los argentinos y de la voluntad que tengamos de trabajar y construir un país próspero, seguro y en paz.-
Que mejor honra para nuestros hijos y nietos es vernos sacrificar, Pensar la Argentina era tarea de aspirantes a Nostradamus, así que postcoranovirus es propio de magos o adivinos.- Lo que si me animo a pensar que el futuro es el tiempo de mis nietos, mejor que mi propio tiempo.-
Leyendo un viejo artículo de la decana de Ciencias Económicas de la UCA – rescatado de la limpieza de la biblioteca – habla que las sociedades a lo largo de los tiempos han progresado o han desaparecido, sus habitantes obligados a emigrar o a la miseria o a ser víctimas de la criminalidad impune.- Y analiza los cuatro pilares en los que se asientan las sociedades que han logrado progresar: 1) Instituciones que establezcan la base de contratos fundamentales para el funcionamiento normal de la sociedad; de reglas claras y de un sistema de premios y castigos que induzca a los ciudadanos a cumplir con la ley.- El Estado debe asegurar la Justicia porque caso contrario la indefensión es completa y es de esperar que imperen la violencia y el caos.- 2) La Educación que permite al hombre ser realmente libre y capaz de forjar su destino.- Los estudiosos hablan más del futuro que de proponer políticas para revertir la situación presente en la que el 50% de los adolescentes no termina la secundaria y para ellos seguramente no habrá trabajo y por ende un futuro con perspectivas de progreso y superador del presente.- 3) Entender como sociedad que la corrupción no es ajena a la pobreza estructural.-Ya nadie discute los estudios empíricos que han demostrado la relación directa entre la falta de transparencia (corrupción y pobreza).- Reducir la pobreza estructural necesita inversión directa (la dirigida a la producción de bienes y servicios, fuente genuina de creación de empleo productivo).- Pero la inversión directa no fluye a las economías corruptas, porque los costos se incrementan.- La corrupción empobrece y mata.- 4) Por ultimo hay que consensuar un proyecto de Nación que nos trascienda y aglutine.- Que evite los movimientos pendulares que nos vuelve al punto de inicio (siempre estamos refundando lo que el anterior ya realizo).- Este proyecto una vez acordado requiere de muchas decisiones, definiciones técnicas y políticas públicas que lo van haciendo posible.- Lo que hay que comprender es para lograr esa Argentina «soñada» se requiere mucho trabajo, diario y coherente y una clase dirigente (política, empresaria, social, sindical, etc.) no solo capacitada en lo técnico, sino profundamente ética y generosa, que dedique mucho más tiempo a construir el futuro que a asegurar su presente personal y familiar.-
La Argentina del futuro puede ser la de la industria competitiva, la de exportación de servicios de alto valor agregado, la de la ciencia y tecnología, la de una educación de excelencia o puede también ser la de la pobreza, analfabetismo creciente, del éxodo de los más capacitados, la escasez, las mafias, la miseria y la violencia.-
Depende de nosotros, los argentinos y de la voluntad que tengamos de trabajar y construir un país próspero, seguro y en paz.-
Que mejor honra para nuestros hijos y nietos es vernos sacrificar, esforzarnos en trabajar para construir un futuro mejor.-
Es bueno recordar ese anónimo japonés: “El viaje más largo comienza con un primer paso”.-

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