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Se cumplen 126 años de la creación del Museo Nacional de Bellas Artes

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El 16 de julio de 1895 el entonces presidente de la Nación, José Evaristo Uriburu, firmó un Decreto con el que fundó la casa del arte más importante del país. En la Navidad de 1896 se abrieron finalmente las puertas de su primera sede, que estuvo ubicada en el edificio del Bon Marché de la calle Florida. En ese mismo escrito, también se le asignó el cargo de director a Eduardo Schiaffino, pintor, crítico y considerado el primer historiador del arte en la Argentina. Schiaffino, por su parte, era uno de los que postulaba la formación y autonomía de un arte propio y nacional.
La necesidad no solo de contar con un espacio propicio, sino además con una institución que conservara, exhibiera y difundiera las artes plásticas del momento, además de poner al alcance de los estudiantes aquellas obras que son de patrimonio público, para salvar del olvido y guardar en el tiempo las manifestaciones artísticas más interesantes de la inteligencia argentina.
El Museo Nacional de Bellas Artes se planteó, además de promover y consolidar un naciente arte argentino, como un espacio destinado a albergar arte internacional de todos los períodos históricos. De alguna manera, comenzó a exhibir géneros y estilos plásticos que, además, moldeaban el gusto artístico y estético de una joven nación. En 1910, celebrando el primer Centenario patrio, el Museo ya contaba con un acervo importante que reunía obras de los maestros Francisco de Goya, Joaquín Sorolla y Bastida, Edgar Degas y Pierre-Auguste Renoir.
En 1911, se inauguró la segunda sede del Bellas Artes: el Pabellón Argentino, una estructura monumental que el país había utilizado en la Exposición Universal de París de 1889 y que fue instalada en la Plaza San Martín.
El acervo cultural del Museo fue creciendo año a año y con las notables muestras permanentes, temporarias e itinerantes que se realizaron en cada una de sus gestiones, este espacio dedicado a lo mejor de las artes plásticas no solo se convirtió en la institución artística más importante del país, sino también una de las más destacadas de América Latina.
El Museo Nacional de Bellas Artes reabrió sus puertas el viernes 9 de julio e invitó al público a recorrer, siempre observando el protocolo sanitario vigente y las medidas de cuidado, todas sus salas de exposición permanente y tres muestras temporarias que extenderán su tiempo de exhibición: “El canon accidental. Mujeres artistas en Argentina (1890-1950)”, “Ferrari infinito” y “Pandemia”, de Marta Minujín. Las visitas se realizan únicamente con reserva previa de turnos para mantener el distanciamiento social requerido y el cupo dispuesto en cada espacio, según lo establecido por protocolo destinado a estas instituciones.

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