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Sequía: Las lluvias calmaron el estrés pero no implican un cambio de tendencia

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En algunas zonas, habilitaron siembras y propiciaron cierto desarrollo de los cultivos de gruesa implantados, pero son insuficientes para la soja y el maíz, que aún siguen en situación vulnerable, según la Bolsa de Rosario.

La sequía sigue sin dar tregua a los productores agropecuarios argentinos. El fenómeno la Niña aleja las tan ansiadas lluvias que necesitan los cultivos de gruesa para su desarrollo y a la ausencia de precipitaciones se suman días con elevadas temperaturas que no ayudan en nada al ya marcado déficit hídrico en muchas regiones del país.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el pronóstico para la región núcleo indica que para este fin de semana se esperaban tormentas puntuales que podrían potenciarse entre martes y miércoles “con fenómenos puntualmente fuertes sobre la región”.
En tanto, el doctor en Ciencias Atmosféricas, José Luis Aiello, explicó que “es muy posible que debamos transitar el resto de la campaña con una volatilidad de lluvias similar a la primavera”. Y recordó que en esa estación de este año hubo tanta sequía como en la de 2019, “la primavera más seca de los últimos 9 años”.
“El verano arrancó con un aporte de agua que tranquilizó los ánimos y disminuyó el estrés sobre la gruesa, pero que de ningún modo implica un cambio de tendencia”, explicó el especialista.
Para Aiello, “una primavera con reticencia de lluvias es compleja, pero ésta lo fue aún más: cada uno de los tres meses que la componen aportaron precipitaciones por debajo de la media. En el mejor de los casos, los registros totales del trimestre completaron el 65% del valor estadístico y esto solo ha sucedido en la provincia de Buenos Aires”, agregó.

¿Cómo están los maíces hoy respecto a un año atrás?
-Según el documento de la entidad rosarina, en 2019 para esta misma fecha, el sur de Santa Fe, norte bonaerense y este cordobés necesitaban más de 140 mm.
La región agrícola en 2019 (izquierda) y en 2020 (derecha). Fuente: BCR.
“En este final del 2020, las necesidades hídricas del cultivo eran similares pero un poco más acotadas en el este de Córdoba y sur santafesino. Pero llovió el fin de semana pasado y es una gran noticia: el alivio llegó justo en el momento en que el 40% de los maíces de la región están en floración. Los cultivos del este de Córdoba, los más sufridos de la región núcleo, recibieron entre 30 y 50 milímetros”, explica el texto.
En tanto, la tormenta dejó más de 30 milímetros en otra de las zonas con severos síntomas de falta de agua: el sur de Santa Fe. El pluviómetro de la localidad de María Teresa marcó 42 milímetros y el de Maggiolo 40.
Las precipitaciones también alcanzaron al centro del norte bonaerense, pero en forma más localizada: el promedio de la región fue de 28 milímetros. Según los profesionales de la bolsa, sucedieron en un momento clave: hasta la semana pasada las reservas de agua estaban en rojo y se comenzaba a pensar en recortes de rindes potenciales.
En tanto, el meteorólogo Leonardo De Benedictis, explicó en su informe de perspectivas climáticas para los próximo siete días, emitido por Canal Rural que, “el día clave para el centro del país será el miércoles donde habrá lluvias y tormentas que abarcaran Buenos Aires, sur de Córdoba, San Luis y sectores del sur de Santa Fe, que dejarán algunos acumulados que podrían alcanzar entre los 40 y los 50 milímetros”.

Aún existe déficit hídrico en el suelo para los lotes que dejó el trigo y se necesitan precipitaciones en los meses de verano para el crecimiento de la soja y el maíz. FOTO: Adobe StocK.

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