Press "Enter" to skip to content

Si de INjusticia hablamos

-Por Aldana Barros

Una vez más la justicia nos demuestra que es patriarcal.
En la tarde del día de ayer, a través del medio televisivo A24, tomó estado público la noticia de que la perimetral del femicida de Lucila López, Fernando Daniel Rafasquino, se redujo a 300 metros.
Lucila, era una joven de nuestra ciudad, llena de vida y de sueños, que fueron arrebatados por quien decía ser su amigo. Ya que el mismo, en el año 2010, decidió terminar con su vida.
La familia de la joven, continúa su lucha, solo quieren que quien les arrebato a su niña, no pueda vivir en Bragado, que quien violó y asesinó a Lucila, no tenga los derechos que ella no tuvo, la vida que ella, no pudo vivir.

Si de INjusticia hablamos

Rafasquino, con total impunidad, camina por las calles. El juicio al que se enfrentó en su momento fue realmente lamentable, fue abreviado, su condena fue reducida. Debía cumplir 9 años allí, que terminaron siendo 4. ¿Cómo un asesino es liberado por buen comportamiento? Esto es, al parecer, un infierno que no termina.
La familia había logrado, después de tanta lucha, el ínfimo consuelo dado en el Juzgado de Paz, para que le prohibieran vivir en nuestra ciudad, para que no pueda acercarse a ellos, ya que al ser liberado, vivía a pocas cuadras de su casa, la madre de la joven, recibió en el año 2019 un vídeo de una de las amigas de Lucila, quien se lo encontró en la Parroquia San Martín de Porres. Allí estaba él, bautizando y disfrutando de su hija, algo que a Marisa Ithurrart le fue arrebatado.
Luego, lograron una restricción de 50 kilómetros de distancia, por un plazo de tres años, algo que poco duro, ya que fue reducida a 300 metros hace algunos días, el hombre que golpeó, violó y mató a Lucila López podrá volver a caminar entre nosotros.
Todos los días me preguntó, ¿hasta cuándo vamos a luchar?, pocas son las esperanzas de que dejemos de ser condenadas siendo mujeres, aunque esto no quiere decir que, debamos parar. Hoy, una vez más, gritemos en nombre de las que ya no están, gritemos en nombre de nuestra compañera, LUCILA LOPEZ.

Compartir en: