-Por Gonzalo Ciparelli

Cuando se le diga a una persona que sea sincera, primero se debe saber qué lo caracteriza. Si se le pide a un mentiroso que sea sincero, éste va a mentir. Porque va a ser sincero consigo mismo, y lo que lo caracteriza, justamente, es la mentira. En ocasiones hay que asegurarse de utilizar las palabras adecuadas en cada momento, aunque esto requiera frenar, pensar y tiempo, porque todo lo que se realice por impulso y no pensando, es decir, sin darnos el tiempo que necesitamos, hace que luego quizás nos arrepintamos. El tiempo entonces, es aliado del pensamiento.
La teoría es fácil, la práctica siempre cuesta y más aún, sigue costando, sin embargo, lo que cuesta avanza si uno se lo propone y es constante. La práctica puede costar errores u horrores, eso es elección de cada ser humano. ¿La diferencia? A mi forma de ver radica en que del error se aprende, mientras que del horror, al no darse el tiempo necesario y por ende al no haber aprendizaje, se repite y se sufre.
-El tiempo es aliado del pensamiento
-El tiempo es aliado del aprendizaje
-El pensamiento es aliado del aprendizaje.

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