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Todas las voces

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-Por Marcelo Elías

Como hemos planteado, la crisis sanitaria no debe llevarnos a cerrar el debate, a callar las voces críticas o propositivas.
Hay sin dudas tentaciones en éstos tiempos, como en otros de nuestra historia, para cerrar el debate, para imponer sólo una voz. Estamos en emergencia sanitaria pero en un estado de derecho.
Como resultan lógico esas tentaciones, con diferentes ropajes y modos, provienen de los ejecutivos.
A nivel nacional se nota en algunos sectores del oficialismo, suele aflorar en los discursos del presidente.
Hay elementos que contribuyen, la ley de emergencia, el abuso de los DNU y la intención de cerrar el Parlamento.
En el orden provincial sucede parecido, el gobernador ha recibido a la oposición parlamentaria solamente una vez desde que inició su mandato y a las autoridades de los partidos no oficialistas, nunca.
También es notable el esfuerzo del oficialismo para que no funcione la legislatura, esto no sólo dificulta la tarea de control y seguimiento indispensable en emergencia, sino que desperdicia energía propositiva.
En el orden local, se ha instalado el debate alrededor del funcionamiento del Concejo Deliberante.
Sabemos que se reúne dos veces por semana una comisión integrada por los presidentes de bloque, pero ésto no reemplaza las sesiones, donde el cuerpo puede producir resoluciones, decretos y ordenanzas.
Hay voces en diferentes tonos que sugieren, proponen o demandan que el pleno del concejo se reúna.
Siempre debe funcionar el poder legislativo y más aún en situaciones críticas como la actual donde es indispensable que las instituciones públicas trabajen con criterios de colaboración.
Seguro hay temas a tratar relacionados con la situación sanitaria y otros que sin estar ligados están en la agenda pública. La pandemia no puede ocupar todo el espacio de trabajo y funcionamiento del estado.
Sería razonable que el Concejo estuviera analizando el presupuesto para evaluar las necesarias reasignaciones de partidas.
Se podría debatir la eliminación del Juzgado de Faltas número dos, que significaría un ahorro del valor de un respirador y medio aproximadamente.
Podría el Concejo modificar el decreto que destina el aporte del 10% de los concejales a un fondo especial y transferirlo directamente a la cooperadora del hospital, que a la postre es la que gestiona, con eficiencia y trasparencia la mayor parte de los recursos afectados a la crisis.
Aprobar la ordenanza de adhesión a la Ley Micaela es urgente, lamentablemente en esta cuarentena el delito que menos ha disminuido es el de los femicidios.
Evaluar la creación de un ámbito donde participen concejales, funcionarios y dirigentes de la sociedad civil, para analizar la salida de la cuarentena, que será gradual y compleja.
Hay que trabajar con una mirada estratégica, muchas de las decisiones que tomemos hoy impactarán por mucho tiempo en nuestras vidas.
El futuro nos exigirá muchas decisiones de fondo y muchas acciones que apunten a nuestro desarrollo.
Para enfrentar la crisis y pensar el futuro se necesitan todas las voces y todas las instituciones funcionando, de la democracia y la república a pleno.

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