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Tutorías de aprendizaje: “El arte de aprender a aprender”

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Desde el equipo de Psicopedagogía del Centro de Intervención Temprana (CIT), brindan información sobre el trabajo que realizan con los niños, niñas y adolescentes y, puntualmente, comunican las acciones preventivas y promotoras de aprendizaje en la niñez.

El CIT es un centro de prevención, promoción y atención a la salud en la primera infancia. El espacio se encuentra en la calle Rivadavia 1955. Trabajan con pacientes desde madres gestantes, bebés, niños, pre-adolescentes y adolescentes. Abarcan sus necesidades de una manera integral y de acompañamiento en las diferentes situaciones de la niñez. También, realizan talleres con propuestas recreativas: cocina, jardinería y tutorías para adolescentes.
Profesionales de psicopedagogía desarrollaron lo siguiente: “La realidad social, cultural e histórica ha experimentado en las últimas décadas cambios muy profundos que se reflejan en el nuevo modo de pensar, de vivir y también de aprender de niños, adolescentes y jóvenes. Ser orientador o tutor supone una reflexión sobre los cambios contemporáneos y sobre las demandas de transformación que interpelan a los estudiantes. Incluye conocer acerca de los aprendizajes individuales y los procesos de aprendizaje sistemáticos y para-sistemáticos. Esto será la base para proponer aprendizajes interdisciplinares, participativos, contextualizados y abiertos. Entonces…en estas condiciones, ¿qué significa estudiar para los alumnos? Si sostenemos que a estudiar se aprende estudiando, ¿qué acciones realizamos para “estudiar” un determinado tema? Los alumnos y, en ocasiones, sus familias, suelen decir que van a la escuela a estudiar, pero, ¿qué es estudiar? ¿Cuál es el sentido que se le otorga?
Desde el marco que trabajamos, estudiar es un intento sistemático de comprender, asimilar y aprender contenidos. No debe ser visto como un medio para lograr un fin (aprobar los exámenes) sino como un fin en sí mismo. Por lo que, desde CIT pensamos en la necesidad de ofrecer espacios donde estudiamos para aprender y aprendemos a aprender. Y aprender, en este sentido, debería ser visto como una actividad que realizamos para nosotros mismos, no para cumplir obligaciones y/o expectativas ajenas. Para eso es necesario que los niños y/o adolescentes aprendan a conocerse, a analizar sus propias necesidades, saber en qué materias o contenidos tienen más dificultades y con qué otros se sienten más motivados; aprender a organizarse (tiempos, espacios, dispositivos a utilizar) y trabajar competencias vinculadas a la lectura, escritura y oralidad”.
Además, tienen como objetivo que el niño o adolescente presente una actitud positiva frente al estudio, analizando su singularidad y brindando un espacio donde puedan expresar sus emociones y preocupaciones de la experiencia escolar. Por lo tanto, el aprender a aprender es trabajo artesanal, único, singular y en constante proceso.
En el marco de la información brindada por el CIT, también comunican lo siguiente: “Conciencia Fonológica, el ingrediente secreto (que debe dejar de serlo) en el proceso de aprender a leer y escribir”.
Y explicaron que: “Cuando hablamos de lectura y escritura estamos hablando de procesos complejos que se aprenden por modelado, dado que lo que se debe aprender e incorporar es un código arbitrario. Es decir, es necesario enseñar, de manera explícita, las letras, cómo son sus sonidos, qué es lo que se debe hacer para leer (juntar sonidos) y para escribir (deletrear sonidos y representarlos con las letras correspondientes). ¿Cómo podemos saber si un niño/a accederá a la lectoescritura de manera favorable? A través de los predictores. Predecir permite anticiparse a la aparición de una destreza y actuar con antelación.
Los predictores del rendimiento lector son la Identificación de letras, el Nivel de escritura, las Habilidades cognitivas y la Conciencia Fonológica. Esta última consiste en la habilidad para analizar y manipular los sonidos del habla. Numerosas investigaciones demuestran que los/as niños/as con baja Conciencia fonológica no logran automatizar la lectura”.
Por eso, desde CIT, ofrecen talleres grupales en los que se estimulan los predictores del proceso lector y escritor, principalmente la CF, con el objetivo de que niños y niñas accedan a la lectoescritura favorablemente, como además, intervenir tempranamente para prevenir futuras dificultades.
En conclusión, visibilizar los aspectos predictores necesarios para el acceso al mundo de la lectura y escritura, brinda a padres y educadores la posibilidad de vislumbrar acciones preventivas y promotoras de aprendizajes significativos en los niños/as.
Para contactarse con el CIT, al Mail: centroitemprana@gmail.com y el teléfono 2342-532433.

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