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Un trabajador con historia y olor a café

Sin duda este 1º de Mayo, muchos trabajadores, tomarán un descanso en sus actividades para poder tomar un momento de recreación y disfrutar de un encuentro con sus familias o amigos en algún café o una cena. De ser así es posible que, si ya no lo ha hecho en el pasado, sean atendidos por Mario López, un histórico mozo de nuestra ciudad que no descansará en su día del trabajador.
Mario López se desempeña en Épico desde el año 2000, cuando aún era JC y siguió en la etapa de Guagnini, con Magagnotti y desde hace cuatro años con los actuales propietarios de la esquina de Pellegrini y Lavalle. “La confitería tuvo épocas buenas, pero sin dudas este es el mejor momento, sus dueños han sabido encontrar una propuesta que le gusta a los bragadenses”, asegura.
Mario tiene 66 años y tres hijos, dos varones y una mujer. Comenzó a trabajar en la gastronomía desde los 18 años en diferentes eventos como fiestas y corsos. Sin embargo, este no fue su único trabajo, ya que también trabajó en la acería desde el año 76 hasta el año 92 cuando la justicia lo despidió porque cerraban la entonces Aceros Hacha.
De esa época recuerda que, a pesar de estar en la acería, seguía trabajando como mozo. Así, durante años los lunes y martes se presentaba a trabajar sin dormir, ya que los fines de semana se desempeñaba en la gastronomía. Ya consumado el cierre de la acería, se dedicó a trabajar plenamente como mozo. En su historial laboral como mozo, se desempeñó en el café Viejo Buho, en la pizzería Tío Vicente, también en Puerto Pirata, en el local gastronómico de Norma Sosa, entre otros lugares.
Al consultarlo sobre que es para él tener trabajo, Mario nos expresó “…tener trabajo hoy, es la dignidad de toda persona. Me preocupa mucho que haya gente que no lo tenga hoy. Por eso, a pesar de estar jubilado, estoy dichoso de poder seguir trabajando. Pero cuando veo a los chicos que no lo tienen me da bronca, en un país como el nuestro, tan rico y con tanta gente buena que no pueda tener laburo, me mata” y “que no tengamos autoridades que sepan encarar la situación. Miremos Bragado, que no se preocupen por nada, por traer o instalar nada, sino en llenarse los bolsillos los políticos y nada más”.
Para finalizar, Mario reconoció que siente y ama su trabajo y que es un placer poder hacerlo. Para finalizar dejó un saludo para todos los trabajadores.

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