Cumplió 72 años Juan María Traverso: La etapa en la que fue remisero de Mirtha Legrand y sus mejores anécdotas

Juan María Traverso, uno de los más grandes ídolos del Turismo Carretera, cumplió 72 años. Nacido en la ciudad bonaerense de Ramallo un 28 de diciembre de 1950, el Flaco es dueño de una historia repleta de éxitos y títulos en el automovilismo, pero también podría escribirse un libro contando sus anécdotas, empezando por aquella de su etapa como remisero de Mirtha Legrand.

Cuando le dijo a su familia que iba a dedicarse a las carreras de autos, su padre lo echó de la casa. Debió juntar peso por peso para cumplir su sueño y trabajaba “de lo que venía”. En una etapa manejó para una remisería y tuvo de clienta a la Chiqui Legrand.
“Durante un año la llevé y la fui a buscar todos los días al canal. Era el remisero personal de Mirtha Legrand, así como lo digo. La elijo como la mujer más linda del país”, dijo el Flaco. “Siempre me trató muy bien y para mí era un orgullo que me eligiera”, agregó.

Traverso, con autos y copas, símbolos de su maravillosa carrera. En 34 años cosechó 16 títulos y miles de anécdotas.

El día que la Virgen de Luján le cortó el cigüeñal y el motor explotó.

El Flaco debutó en el Turismo Carretera en octubre de 1971.Y su primer triunfo llegó un año más tarde, en la Vuelta de Pergamino, Su padre, Juan Cruz, es protagonista de otra anécdota muy graciosa. Aunque no quería que fuera piloto, decidió ir a verlo en su segunda carrera.
“Mi primo lo llevó y se ubicaron en una curva. Justo ahí rocé el guardarrail y él se asustó. Era devoto de la Virgen de Luján y la tenía en el sobretodo. Cuando vio eso sacó la Virgen y le pidió que me parara el auto. Y me quedé nomás. Después lo agarré a mi viejo y le dije de todo. ¿Por qué no me sacó un cablecito y listo? La Virgen me cortó el cigüeñal y el motor explotó. Estuve varios meses juntando plata para el arreglo”, relató.

Un resumen de las «perlitas» de Traverso a lo largo de su extraordinaria carrera.

En el 73, Oscar Alfredo Gálvez era el director deportivo de Ford y estaban juntos en el norte del país. “Antes de empezar la carrera, en medio de la ruta, la gente lo llamaba para una foto o un autógrafo y él saltaba una zanja e iba. Yo le dije que dejara de hacerlo porque se podía caer. Oscar me dio una lección: ‘Pibe, yo manejé y manejo mejor que todos ellos, pero toda esa gente es mejor que yo en las demás cosas. Ahí hay veterinarios, gente de campo, albañiles, abogados… Todos son mejores que yo, así que si me llaman voy a seguir yendo’. Siempre tengo presente sus palabras”.
Su triunfo en General Roca, con el auto prendido fuego, dio pie a otra anécdota. Era 1988 y después de la hazaña lo llamó Oreste Berta, el genial preparador de autos conocido como “el mago de Río Cuarto” por su talento inigualable. “Me felicitó y me dijo que estaba emocionado. Se quedó mudo unos segundos y después preguntó por qué decía eso. Oreste no conoce la palabra emoción’, le respondí”.

El Flaco Traverso es uno de los grandes ídolos históricos del Turismo Carretera y afirma que la Fórmula 1 no es una asignatura pendiente.

Traverso participó en las más importantes categorías del automovilismo argentino y está considerado uno de los mejores pilotos de la historia. En 34 años de trayectoria obtuvo 16 campeonatos y 7 subcampeonatos, en TC, TC 2000 y Top Race, corriendo con Ford, Chevrolet y Torino.
Se retiró en 2005 y asegura que la Fórmula 1 no es una asignatura pendiente: “Pude haber corrido en Brabham, hasta firmé un precontrato con Ecclestone, pero por los quilombos que había en el país decidí quedarme a ayudar a mi viejo. Creí que lo arreglaba en unos meses, y se me pasaron los años”, afirma.

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