– Sobre acrobacias aéreas en tela, habló Anabel Ferrari

Si de joven con constancia y amor hablamos, podemos mencionar a Anabel Ferrari. Una joven de 21 años que empezó hacer acrobacias aéreas hace ya 10 años.
“Pasé por muchas disciplinas, pero, creo que no me gustó ninguna, como me gustó telas”, mencionó.
Todo comenzó porque una de sus amigas iba a Gimnasia Artística, y la misma, le comentó que allí daban telas, algo que llamó mucho su atención y decidió intentarlo.
Ana probó y no paró, este amor que surgió hace ya varios años se mantiene vigente. Tiene la suerte, cómo ella menciona, de contar con el apoyo de su familia, que aunque les dá pánico las alturas y algunos trucos, siempre están presentes y dispuestos a acompañarla.

Ella no solo es alumna, también ahora, ayuda a su profesora; “en el 2019 empecé a ayudar a mi profe con las clases y hoy tengo un grupito de nenes que entreno en el gimnasio”.
Gisele Guerrero, es quien impulsa a esta joven y a todos los acróbatas que asisten a su espacio. “No quiero sacarle mérito, nos guía día a día en nuestro espacio de Crearte, todos los días hace que nos guste más nuestra disciplina y le aportamos nuestra impronta”.
Le preguntamos a Ana que era estar en el aire, cuáles eran las sensaciones y emociones allí encontradas, a lo que respondió: “la verdad que la sensación de estar en el aire es tan gratificante cómo placentera para mí. Es un cable a tierra, cómo si todo eso que se desacomoda en el día, cuando estás allá arriba vuelve a su lugar”.

Y al momento de dar clases, se siente en la posición de ser, “el ejemplo de alguien más chico” y de que sus alumnos la devuelven un poco a la realidad, con todo el amor que le brindan, sus travesuras y sus ganas de aprender. “Es como si pudieras compartirle todo eso que uno sabe y la pasión también, no?”.
Para finalizar nos cuenta que las acrobacias nunca van a dejar de estar presentes en su vida, siempre buscará la forma de conectar y llevarlas con ella, el año entrante irá en busca de otros de sus sueños que es estudiar Trabajo Social (ya teniendo algunos años de psicopedagogía), pero “la idea es seguir entrenando, metiéndole garra a esto que me hace tan feliz”.

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