Press "Enter" to skip to content

Poco a poco todo vuelve a la normalidad

El día sábado las instalaciones deportivas hicieron felices a muchos niños y sus familias.
Hubo encuentros de fútbol, hockey y de básquet. Nosotros estuvimos presentes y pudimos disfrutar de la felicidad de los niños que conforman el minibasquet.
El Club M. Moreno estuvo de visita en las instalaciones de Bragado Club. La concurrencia de las familias fue muy grande, como la sonrisa de esos pequeños jugadores.
Este fue el primer partido del año que presenciaron tanto los jugadores como sus acompañantes, todas las categorías pudieron concurrir. No olvidemos destacar que es la primera vez que juegan los niños del minibasquet. La felicidad y todas las emociones que sentían, se transmitían. En todo momento sonreían y disfrutaban el encuentro.

Poco a poco todo vuelve a la normalidad

Allí se cobraba una entrada por persona, dinero que luego se distribuiría entre los clubes. También contaban con un servicio de venta de tortas, sándwiches y bebidas. La colaboración tanto de los padres y de los profesores, fue muy grande.
Al finalizar el encuentro, donde todo comenzó a la mañana temprano y terminó pasada las 16 horas, pudimos dialogar con los profesores que hicieron esto posible; Nicolás Narvaiz, Franco Herrera, Lorenzo Gubitosi (profesores de ambos clubes) y sus ayudantes, Juan y Tomás.
“Hoy tuvimos fecha por el torneo de Chivilcoy, con el club Moreno. Con la categoría mini y 15. Al final hicimos también el encuentro de escuelitas, que son las categorías más chiquitas” mencionaba Nicolás.
Contaron con la presencia de 35 niños, de entre 3 y 5 años.

Poco a poco todo vuelve a la normalidad

“Salió muy bien. Buena organización, los padres también acompañaron un montón, vino mucha gente a verlos. La verdad que salió lindo, nosotros estamos muy contentos de eso”.
Lorenzo, profesor de Moreno “Muchísimas gracias a los padres por venir, a los chicos por participar. La verdad que salió una jornada hermosa”.
“Agradecer a los padres, que acompañaron desde un primer momento, desde que se hizo toda la movida, arrancar con la venta de tortas, acompañar a los hijos que eso es fundamental, más que nada en esta etapa de formación. Los chicos se divirtieron, nosotros también” nos contaba Franco.
Lo más lindo que pudieron llevarse es el abrazo de estos niños y el gran agradecimiento de los padres por hacer a sus hijos felices. Y de eso se trata, de ser felices y agradecidos.

Compartir en: