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Si de artista y esmero hablamos

Seguro su nombre ya les suena, Johanna Murno, la cara detrás de Creo Siendo, emprendimiento que empezó en su viaje explorando el mundo, tiene otro amor, las acrobacias aéreas.

Si de artista y esmero hablamos

Dio comienzo a esto en el año 2013, cuando estaba en la ciudad de Lincoln haciendo el profesorado de Educación Física, empezó en una escuela que se llamaba “Trepó al trapo”. Recuerda que una de las razones por las que se acercó a esta institución es porque “no tenía fuerza en los brazos, y en el cuerpo básicamente” para hacer gimnasia artística que era una materia que tenía que rendir.
“Empecé eso para agarrar fuerza y perder el gran miedo a las alturas, fue un doble desafío”.
Mencionó que los primeros días, el primer tiempo, fue durísimo. Le costaba mucho trepar, paso por varias etapas de frustración, dónde se repetía constantemente que eso no era para ella pero también decidió hacerle frente, no tiro la toalla, “a la vez había algo que me gustaba, era el hecho de poder volar y de poder sentir que estaba haciendo cosas tan lindas en el aire”.
Aunque por un tiempo abandonó, pero cuando se recibió de la carrera que se encontraba estudiando, empezó a ejercer su labor, al lado de Angie Fitness, quien le dio una oportunidad, junto a otras cuatro profesoras.

Si de artista y esmero hablamos

“Ahí fui enamorándome más del vuelo y todo lo que significa y lo que hay detrás de la acrobacia aérea en general. A veces me daba miedo pero siempre me pareció algo que quería hacer y no dejaba de llamar mi atención”.
Cuando regresó de su viaje, decidió seguir fortaleciendo sus conocimientos, quería seguir aprendiendo. Así que inició nuevamente sus clases con Angie, y en momentos pensantes, dónde estábamos en pandemia y muchas veces no podíamos escapar de nuestra cabeza, de nuestros pensamientos, y subirse a esas telas la sacaba un poco del caos, del mundo que se estaba “cayendo en picada”, se agarró de la tela para salvarse.

Si de artista y esmero hablamos

Ya en el año 2021 se decidió por seguir sus sueños y comenzó a dar clases sola, por su cuenta. Empezó con una tela que la había acompañado por muchos años, y poco a poco fue creciendo y adquiriendo nuevo material.
Brinda clases en Tusuy (ex 6640) y en Club 18 de Lucas Barbetti. Tiene desde alumnos menores a mayores.
Todos los días se propone seguir formándose y esforzando, para superarse y para enseñarle a sus alumnos. Toma clases online y presencial.
Para conocer más sobre su historia y lo que hace, pueden contactarla al 2342 504279.

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